Definida la terna para que los diputados del Congreso del estado designen al gobernador interino, por sí sola la postulación en la mesa de negociación con la Secretaría de Gobernación federal determina a las principales fuerzas políticas que deberán contender en las elecciones extraordinarias.
Las propuestas de Guillermo Pacheco Pulido, Jesús Rodríguez Almeida y Gerardo Islas Maldonado reflejan las definiciones políticas de los dos principales bloques de “Juntos Haremos Historia” y “Por Puebla al Frente”, no así de Islas, que representa más un interés personal de protagonismo.
No es ninguna sorpresa la alianza de Morena con el PRI porque el ex magistrado presidente y su familia le apostaron todo a la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador, principalmente, con financiamiento de los influyentes desarrolladores inmobiliarios.
Pacheco es la mejor expresión de la alianza del grupo del ex gobernador Mario Marín con Morena, partido que se nutrió de candidatos a diputados y alcaldes ligados al marinism.
La propuesta del ex presidente del TSJ, priista de la vieja guardia nacionalista y de los cuadros distinguidos de la masonería, perfila muy bien una alianza del PRIMor para las elecciones.
Tener a Pacheco como gobernador interino es un “asalto del poder”, una especie de “golpe de Estado” técnico, para hacerse de la administración y conducir el proceso electoral a favor del PRIMor.
Una alianza poderosa del PRIMor será imparable en las elecciones extraordinarias con la postulación de un marinista puro, como lo es el senador Alejandro Armenta Mier, que consolidaría la alianza de AMLO con Marín.
En este contexto, es saludable que el ex gobernador, Antonio Gali, haya retomado el liderazgo que le corresponde para conciliar y ser un factor de unidad, como interlocutor válido con los partidos de “Por Puebla al Frente”.
Por otra parte, Rodríguez Almeida representa la continuidad de un gobierno electo, a quien legítimamente le corresponde la “cortesía” política; si el gobierno federal y Morena se apropian a la mala de un gobierno, usurparían mediante con un “golpe de Estado” técnico.
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