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Jueves , 20.09.2018 / 10:24 Hoy

Reporte de inteligencia

Al rato van a decir que las pastorelas son satánicas

Pablo César Carrillo

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Antes de entrar al circo, me llegó un mensaje de WhattsApp, que decía que ningún católico debía verlo. El mensaje afirmaba que el Circo del Miedo era una representación de una misa satánica con conjuros reales.

Entré a verlo –con reserva–, y nada qué ver.

El circo es muy bueno. Es divertido y creativo. No tiene algo que pueda ser considerado incorrecto o indebido. Es una variante a los circos tradicionales, con chispazos de ingenio, bajo la temática de Halloween.

Los acróbatas, disfrazados de fantasmas, son realmente buenos. Hay una mujer contorsionista que parece de hule y un payaso fantástico llamado Carmelo.

¿De dónde sacan que este circo sea una promoción de los antivalores? Eso es una mentira. Es un circo que puede verlo un niño de 8 años y que lo hará botar de risa.

León sigue siendo una región conservadora con deseos de censura. Los mochos de aquí exageran al haber pedido a Plaza Mayor el cancelarlo y solicitar al Municipio la prohibición en la ciudad.

El mensaje ese de WhattsApp es una tontería. Dice que es un espectáculo satanista y una iniciación luciferina para el público. Al rato van a decir que las pastorelas de Navidad son satánicas porque incluyen al Diablo.

¿En qué mundo viven los mochos de León? Ya en una ocasión querían prohibir el concierto de Black Sabbath. Ya en otra ocasión quemaron libros de primaria por incluir educación sexual.

Los censuradores ni siquiera han visto el circo. El show no tiene ni bailarinas de bikini (lástima), ni nada que pueda ser considerado inapropiado. Es como una obra de teatro, con acrobacia y malabares. Una propuesta ingeniosa, tipo Halloween, que vale la pena ver.

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