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Lunes , 15.10.2018 / 21:36 Hoy

Ojalá

ÉXITO MÉXICO

Óscar Glenn

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Esta elección nos pudo polarizar, pero llega rápido el momento de dejar atrás esa confrontación y encono para que apreciemos mejores cosas, con acciones concretas.

El nuevo gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador tiene ahora el deber y la presión para que se sienta el cambio en cuanto asuman el poder y deberán comunicar muy bien la forma en que construirá su proyecto; acabará con la corrupción sin miramientos y cumplirá con los diferentes compromisos que asumió. Finalmente es de reconocerse que para comunicar en campaña su equipo fue el mejor y no tendrían por qué dejar de hacerlo.

Ya diversos analistas a lo largo de este lunes se han encargado de recordarle a los Morenistas, que detrás de las felicitaciones y reconocimientos por el triunfo va también la expectativa sobre los posicionamientos precisos que deban hacer en temas como seguridad, economía, relaciones internacionales y finanzas para sustentar la promesa de más apoyo social. Trump fue de los primeros en esa lista, por si fuera poco.

Por ello hace bien AMLO en ponerse a trabajar de inmediato y es crucial que aprovechen los cinco meses de los que disponen antes del 1º. de Diciembre, para estructurar esas respuestas, porque ya no valen las insinuaciones ni reiterar promesas infundadas, pues al menos 53 de cada cien mexicanos que votaron, lo hicieron con la confianza que querían hacer cosas mejores y la esperanza que podrían, sin perder de vista que con un porcentaje de participación en la elección cercano al 64%, resulta que obtuvo el apoyo de sólo uno de cada tres ciudadanos que también esperan resultado y no su fracaso ya.

Después de todo si la expectativa esta alta, es porque los diferentes candidatos de MORENA la pusieron en ese nivel y la tendrán que superar sin pretextos, cuando se confirme que como fuerza política tendrá mayoría simple en las cámaras de senadores, diputados federales, en el congreso mexiquense, y poderosos bloques con sus aliados. Tal como lo pidió a los electores, prácticamente se le concedió y hasta en los ayuntamientos muestra un dominio importante que no deja espacio a titubeos.

El resultado de la reunión de este martes entre AMLO y EPN, en palacio nacional, para hablar de la transición de gobierno, y la transparencia en el uso de los 150 millones presupuestados para este proceso, serán otra muestra de la claridad de pensamiento del futuro Presidente, quien hábilmente exhorto desde el principio a mantener el respeto por la institución que él mismo encabezará en poco tiempo.

No deberá ignorar como líder de MORENA que prácticamente dos de cada tres mexicanos en edad, no votaron por él y tienen dudas respecto a las capacidades e integridad de muchas de las personas que con su arrastre lograron llegar este domingo a un puesto de elección popular y hay latente un temor que se obnubilen con todo el poder que acumulan, o con el ánimo de revancha que a algunos movió a cambiar de bandera política no hace mucho tiempo.

Ojalá que tras el período de celebración merecido y la “luna de miel” natural de estas victorias, también nos deje ver los mecanismos de control de los ímpetus de sus huestes, para encausarlos por la ruta del bienestar. Después de todo, según lo ha reconocido, llegó al lugar que había anhelado, no hay más que ganar su espacio en el salón de honor de la historia, el cual, ahora sabrá, cuesta más construirlo que pensarlo.

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