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Jueves , 18.10.2018 / 11:15 Hoy

La alegría de vivir

La fe con obras

Omar Cervantes

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En este día, en que sólo puedo estar agradecido por completar medio siglo de vida y alabar a Dios como yo creo en Él, a 9 días del sismo que sacudió de nuevo varios estados del país que ya habían sido afectados por el terremoto del 7 de septiembre, y que además de múltiples reflexiones personales, individuales y colectivas, han dejado a nivel internacional la imagen de un México que se caracteriza por la generosidad y solidaridad de cada mexicano, hoy hago un símil entre lo que es un proceso de recuperación de un adicto y lo que hoy vive nuestra patria.

Cuando en la vida del adicto todo parece perdido, ha tocado fondo y literalmente vive el infierno de la desesperanza y una muerte silenciosa, atrapado por el consumo, en la soledad y a veces en desiertos interminables que sólo la muerte física los detiene, sin importar la gravedad de su enfermedad, siempre hay una solución.

El programa de rehabilitación y de recuperación inicia muchas veces cuando se toca fondo, se admite la catástrofe y se está dispuesto a recibir ayuda.

Dice el programa de los 12 pasos de AA, lo que se requiere es buena voluntad para cambiar y la fe en algo para creer que su enfermedad tiene tratamiento.

Más adelante viene el tema de la fe, el desapego y la confianza en un Poder Superior como cada quien lo entiende y decida creer en él; y como dicen millones de familiares que han visto recuperarse a su adicto, suceden los milagros.

Ello implica tener fe y ponerle acción. Hacer lo que a cada uno le corresponde, dejarse guiar y confiar en los resultados, pues como dice el dicho, la fe sin obras es letra muerta.

Admirado por el grado de solidaridad de la sociedad civil, sobre todo de los jóvenes que se han volcado a las calles, hoy más que nunca puedo decir que siempre hay una luz al final del túnel.

Ha habido pérdidas, muertes, desaparecidos, incontables daños materiales y mucho dolor como pueblo y como nación, pero también se despertó el corazón de la sociedad solidaria y generosa que, sin importar credos, religiones o filiaciones, con un solo propósito se ha propuesto poner a #mexicodepie.

Esta es la fuerza superior para quienes no creen en un Dios y la mano de Dios para los que sí creemos, cada uno haciendo más de lo que le corresponde, sumando por una causa común y en la calle demostrando en los hechos el México que sí somos y no el que algunos de forma distorsionada desean pintar en las redes sociales.

Aún estamos digiriendo la noticia, haciendo el control de daños, administrando la crisis y en el trance postraumático, el camino seguramente será largo y sinuoso, pero con la misma fe y la esperanza, después de esto debe haber un México nuevo y mejor. Que así sea.

omarcervantesrodriguez.esp@gmail.com

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