• Regístrate
Estás leyendo:
Comparte esta noticia
Martes , 19.06.2018 / 08:27 Hoy

Comunicación en línea

Habilidades para la vida

Omar Cervantes

Publicidad
Publicidad

En el terreno de la prevención de adicciones y particularmente en la protección al sector más vulnerable de la sociedad que son los adolescentes, una de las herramientas más poderosas es la de los talleres, cursos o materias escolares que fomentan las habilidades para la vida en los jóvenes.

Debido a que entre los factores de riesgo para los adolescentes se encuentra la vulnerabilidad emocional propia del ciclo de vida, el impacto social en su edad, el contexto en el que se desarrolla, la cercana exposición al tabaco, alcohol y drogas, así como otras variables, el permitirles tener seguridad, asertividad, autoestima correcta y criterio, son por supuesto antídotos poderosos para las adicciones, la violencia y los riesgos de una actividad sexual prematura.

En materia de prevención de adicciones, el término habilidades para la vida es de gran valor y es un trabajo en equipo que deberíamos hacer los padres de familia, las escuelas, los maestros, la sociedad civil y por supuesto las instituciones públicas y privadas.

Es por ello que aplaudimos que el día de ayer fuera presentado en el Teatro de la Ciudad el monólogo musical “Vive”, escenificado por el actor Hugo de la Torre del Río, evento presentado por el Consejo Estatal contra las Adicciones de Puebla y el ayuntamiento de Puebla, en el marco de los programas de prevención del Cenadic (Centro Nacional para la Prevención y Control de las Adicciones).

Esta obra ha sido puesta en escena en otras entidades federativas y ayer tocó el turno a Puebla, en un auditorio con capacidad para 670 personas entre padres de familia y alumnos de secundaria y bachillerato.

Los programas de habilidades para la vida, presentados en forma creativa como esta obra, están dirigidos en mensajes para que los jóvenes tengan estilos de vida saludable, encuentren áreas de oportunidad positivas y le den sentido a su existencia, en esta etapa tan complicada del crecimiento.

Metodológicamente, la prevención científica establece que antes de abordar el asunto de las drogas directamente o el de realizar campañas de miedo o de no consumo como suelen proliferar, los expertos deben promover condiciones para que el nicho de población potencialmente vulnerable, encuentre otras alternativas y herramientas que le den fortaleza de vida y con lo cual adquieran seguridad personal y social para cuando, eventualmente, sean expuestos a los temas de adicción y violencia que abundan en nuestra sociedad.

En este sentido, el esfuerzo debe iniciarse antes de que el adolescente sea expuesto al consumo, por lo cual considerando las estadísticas nacionales que indican el inicio a los 12 años, este tipo de acciones debería multiplicarse desde sexto de primaria y hasta bachillerato, tal y como este lunes lo hizo el Consejo Estatal contra las Adicciones.

Twitter @omarcervantes67

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.