• Regístrate
Estás leyendo: Lo chueco del Estado de Derecho
Comparte esta noticia
Jueves , 20.09.2018 / 14:23 Hoy

Columna de Miriam Hinojosa Dieck

Lo chueco del Estado de Derecho

Miriam Hinojosa Dieck

Publicidad
Publicidad

Desde el fondo de mi corazón creo en la importancia de salvaguardar los derechos humanos; defender el habeas corpus es lo que nos separa de la ley del Talión y de la justicia por propia mano. Que cada persona a la que se le imputa un delito tenga los elementos mínimos para establecer su defensa y tener un juicio justo debería sin duda brindarnos tranquilidad; ¿por qué entonces tanta frustración derivada de la defensa de estos derechos mínimos?

Para nadie es un secreto que nuestro sistema de "impartición de justicia" lo es sólo de nombre. Los recientes eventos ocurridos en el penal del Topo Chico y los hallazgos en los demás centros penitenciarios que fueron intervenidos evidencian lo que de todos es sabido pero por nadie es atendido: nuestras cárceles están saturadas, en ellas purgan su pena una mayoría de personas que entraron por delitos menores pero no tuvieron la capacidad económica de pagarse, ya no digamos palancas que aceiten la maquinaria judicial, sino simple y llanamente una defensoría correcta que les permita hacer valer sus garantías.

Los que tienen acceso al poder y posibilidades económicas generalmente arreglan sus asuntos durmiendo apenas unas cuantas noches en prisión o presentando fianzas para saldar su potencial deuda con la sociedad. Y si alguno de entre ellos, por diversas razones se ve en la obligación de mantenerse en reclusión, lo hará en condiciones de lujo comparado el resto de los reos.

Los procesos judiciales en nuestro país parecen prueba irrefutable de que el tiempo a veces se detiene. A Serrano Limón le dictaron auto de formal prisión (que no será de tal porque el peculado se considera delito menor y pagó la fianza correspondiente) por lo ocurrido durante el sexenio de Fox. Y si esto le parece de la prehistoria, imagínese que nos acaban de notificar que siempre ya no van a buscar ¡al subcomandante Marcos! porque sus delitos ya prescribieron. Por su parte, la defensa de El Chapo se indigna porque el secretario de Gobernación lo acusa de criminal ya que, hasta ahora, no se ha concluido ninguno de los procesos que se le siguen.

El Estado de Derecho, en convivencia con una justicia que es todo menos pronta y expedita, no sólo no elimina la violación de garantías, sino que infringe el mayor daño a los más vulnerables, los pobres y las víctimas de los delitos.


Politóloga*
miriamhd4@yahoo.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.