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Necedades

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No cabe duda: las cosas irían mejor en todos sentidos, si no fuera por el mar de necedades que protagonizan quienes, sobre todo en el mundo de la política, llegan a poner en riesgo o de plano ocasionan daños graves a la vida comunitaria, a la economía, la seguridad, el bienestar o la simple tranquilidad a que tienen derecho todos los ciudadanos. Necios en su ego-manía, necios en sus temas, necios en encubrir sus afanes personalísimos, su soberbia y hasta su ignorancia, lanzan frases a diestra y siniestra, intentan vernos la cara con propuestas o ideas absurdas o impracticables y, todo, en una búsqueda implacable de poder, de influencia, de encontrar eco en los medios, de ganar espacios en la opinión pública.

Sabíamos que la pugna electoral de este año iba a regirse por las líneas más torcidas concebibles y eso que, al menos formalmente, ni siquiera las campañas han comenzado. Y la verdad preocupa que las autoridades del INE, en su caso, poco metan las manos, se muestren timoratas y poco eficaces para controlar la situación. Parece como si se tratara de un partido de futbol en el que el árbitro está siendo rebasado, perdido, apenas puesta a rodar la bola. ¿Cómo será en los momentos de plena lucha? ¿cómo será cuando se multipliquen los enfrentamientos? ¿cómo será incluso cuando las votaciones terminen y cada perdedor no asuma su fracaso y culpe a todo y a todos proclamando fraude?

Lo único que hemos visto en estas primeras semanas de “precampaña”, atiborrados ya de mensajes audiovisuales que no les cuestan un centavo a partidos ni a “precandidatos”, es suficiente para darnos cuenta de que para nada están en busca de ganarse una postulación entre sus afiliados, supuesto fin de esta etapa tediosa y a ratos insoportable. ¿Qué culpa tiene entonces la población de que la maquinaria electoral solo sirva para que los “prospectos” usen y abusen de tanto tiempo en televisión y radio sin invertir nada, pese a que sabemos los miles de millones que nos cuestan a los mexicanos? ¿se acuerda alguien de las promesas que todos o casi todos hicieron para derivar al menos parte de tales recursos para la reconstrucción tras los sismos de septiembre pasado? ¿y los planes de ajustar el número de legisladores federales o de ajustar las nóminas?

Si queremos señalar a los que desde temprana hora invaden la vida cotidiana con sus necedades, no tendremos ni para dónde parar de voltear. Veamos por ejemplo el tema de la seguridad, el problema considerado número uno de esta nación. Difícilmente vamos a quitarnos el sambenito de país violento que nos ponen en todo el mundo como, por ejemplo, nuestros apreciables vecinos del norte que ya cambiaron la forma de calificarnos y ahora ponen a todo el país como de “tener cuidado” al visitar, a muchas entidades -incluido Jalisco-, elevadas a una “alerta 3” y cinco estados -Michoacán, Colima, Nayarit, Sinaloa y Tamaulipas-, de hecho en el mismo costal que Irak, Afganistán o Somalia, es decir, los peores de todo el mundo.

No deja de haber cierta carga en esto pero aquí no vemos que los que nos hablan de todas las tonterías imaginables, siquiera esbocen una idea congruente de qué esperamos en el futuro inmediato, a no ser las promesas vagas y carentes de sustentación como las de López Obrador que a la mitad de sexenio nos habrá puesto más felices que en Disneylandia. Pero no se trate de que el tema llegue a sus intereses. Innegable que se han dado crímenes contra políticos -que aún no sabemos si en realidad sean con fondo político- pero el hecho de que un prospecto de candidato se tope con la supervisión rutinaria de un retén en busca de armas, era sí para pedir aclarar las cosas, pero no para presumirse intimidado, acosado. ¿Qué no conocen mi agenda y por dónde paso?, diría el “puntero”. Pero, claro, no se defienden igual los derechos de los demás, de los simples ciudadanos que ni chistan al topar con un retén, sobre todo cuando hay cierta conciencia de los problemas que enfrentamos, aquí aplicaría el dicho “El que nada debe nada debería de temer”. Sin embargo, hay muchos, muchísimos casos que ocasionan estragos. Así, meses de esfuerzos de muchos actores políticos, académicos, empresariales y la perseverancia ciudadana que se niega a dejar de dar puntual seguimiento a todo el proceso de la creada estructura anticorrupción de Jalisco que sigue sin encontrar resultado porque hay un solo necio que se resiste, apoyado por otro necio que es su influyente hermano. Y ahí la llevamos.

Pero para necios, necios, los que buscan la Presidencia de la República. Los hay desde los que hacen boxeo de sombra -Yunes contra AMLO; izquierdistas, pseudo izquierdistas, derechistas, ultraderechistas, panistas, neo panistas y ex panistas, todos contra todos-, hasta los que de plano deberían tener un poco de vergüenza, como el aspirante “independiente” Pedro Ferriz -último y que ni a pintar llega- que sin duda alegará que el “fraude” con las firmas le impidió la candidatura. Si a todo ello le agregamos los necios de la Casa Blanca con su “muro-manía”, o de Los Pinos que hace cambios, pero no toca el fiasco imbatible del titular de SCT, o de la negativa a llamar a cuentas al otro Duarte, o que hace talacha preelectoral liberando a la “maestra” o a gobernantes delincuentes de otros partidos, caemos en que lo único que no falta a México son necios y que lo que abundan son sus necedades.

miguel.zarateh@hotmail.com

Twitter: MiguelZarate_12

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