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Sábado , 22.09.2018 / 04:22 Hoy

Columna de Miguel Zárate Hernández

Lo que resta del día

Miguel Zárate Hernández

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Y como no hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla, está a la vuelta de la esquina el final de las actuales Administraciones municipales. Así, antes de que la pólvora de los castillos de las fiestas patrias casi apaguen sus respectivas gestiones, los alcaldes metropolitanos rindieron discretos informes -aunque torpemente se encargó Robles Peiro de que los vecinos de la zona sufrieran con el cierre de calles en torno al palacio municipal de Zapopan- para de esta manera dar por concluida una pausa priista que no resultó tan buena. La verdad, no todo fue malo como naturalmente los "queda bien" con los que llegan, buscan hacer sentir pero, en la forma más objetiva, hay temas en los que ni Ramiro, Héctor, Alfredo o Jorge, podrán salir airosos del señalamiento público.

Con todo y que durante la semana se dieron casos oprobiosos como los de la aprobación "global" de cuentas públicas por parte del Congreso del Estado –incluida la multicuestionada de los Juegos Panamericanos-, como si los partidos que aún regentean la mayoría de curules quisieran limpiar de una trapeada el pasado, al menos era de esperar un poco más de sinceridad en la forma en que se ejerció el gasto público. Los "mea culpa" que se escucharon fueron más bien afanes de justificación ante un destino inexorable que el honesto reconocimiento de que no todo fue tan correcto.

Para ser concretos, los ayuntamientos de Guadalajara, Tlaquepaque, Tonalá y Zapopan carecieron de transparencia en rubros fundamentales como el de la obra pública. Ramiro Hernández, "buen hombre" como lo llaman incluso los regidores panistas, no tuvo ni tendrá argumentos para que las inversiones que él mismo consiguió e informó –en el orden de los 3,500 millones de pesos-, si bien tubo el tino de derivarlas en gran medida a zonas populares de la ciudad, extraña y sospechosamente recayeron en el puñado de empresas constructoras, unas cinco a las que curiosamente siempre, casi invariablemente favoreció. A esto, sin duda, le ayudaron y mucho desde su mando de Obras Públicas, mismo que pasará con más pena que gloria, ya que manejos y favoritismos oscuros dejarán una estela de dudas no carentes de motivos.

Para colmo, en el municipio tapatío se vivió también una de las más tristes épocas porque hubo obras, pero no pocas mal hechas y peor planeadas, mientras la población sufrió problemas eternos como los de aseo público, inseguridad, ambulantaje impune y hasta negocios particulares de sus funcionarios de más alto rango.

Y por el estilo siguió similar sendero Héctor Robles Peiro, quien tuvo dos jefes de Obras Públicas que a fin de cuentas no sólo contribuyeron con su característica descoordinación al desorden vial y urbano del municipio zapopano sino, y quizá no solamente por su cuenta y riesgo, al desaseo bastante manifiesto en la asignación de contratos, la enorme burocracia que hace que la califiquen como uno de los peores municipios si se trata de solicitar permisos o licencias. Tal vez no cuente por ahora con suficientes datos, pero en su momento –que llegará-, también se podrá saber si en los restantes municipios conurbados gobernados del PRI las cosas fueron iguales, mejores o peores.

Pero, así como el Congreso se muestra tan solícito y pronto para "lavar" las cuentas bajo evidentes acuerdos en lo oscurito -¿y luego cómo evitar que el Auditor "superior" haga y siga haciendo de las suyas?-, quizá no vivan en zozobra los aludidos aunque, esta vez, una legislatura ajena a blanquiazules y tricolores tenga la posibilidad de escudriñar en el pasado reciente.

Sin embargo, estaría bien no dar por sentado que todo fue malo. Esta tarea de total denostación corresponde a los políticos cuya función principal está en deteriorar la imagen del contrincante y exaltar superlativamente la del ungido, extraña función que no distingue colores. Así que de igual modo hay que advertir resultados positivos como los que seguramente se dan en la promoción económica registrada en Zapopan a cargo de Ian Paul Otero, el impulso al emprendurismo, sus nuevas vinculaciones nacionales e internacionales y otras que sin duda el propio Pablo Lemus tomará con su lógica y particular visión. Lemus, gente de innovaciones y a la vez de sólida formación y criterio en el desarrollo productivo.

En lo que toca a Guadalajara también se recordarán acciones, especialmente orientadas a dar mejor infraestructura y servicios a colonias menos favorecidas, si bien, lamentablemente, quedarán muchas cosas pendientes que Ramiro no pudo resolver, entre ellas la de los planes parciales que después de tanto esfuerzo intersectorial no han llegado a cristalizar. Aquí la esperanza queda, pero en Zapopan, ni eso. En este poblado municipio, considerado por las autoridades salientes como una verdadera ínsula, como si no existieran las demás y contiguas localidades, la planeación conjunta brilló por su ausencia y de ello puede derivarse la catarata de inconformidades ciudadanas que padecieron uno de los peores trienios a causa de la incapacidad del alcalde que caso nulo hizo a su oficina de proyectos especiales dirigida por Alfredo Hidalgo que de por lo menos unas docenas de proyectos sólo permitió trabajar en 3 que se convierten en uno de los pocos aciertos de la administración, me refiero al bosque pedagógico del agua -que salió gracias al impulso de Laura Haro-, la zona 30 de Zapopan y la ciclo vía de Santa Margarita -del cual en su momento hicimos nuestros comentarios-. Salvo a Alfredo Barba e Ismael Del Toro a los demás les importó un comino la Coordinación Metropolitana, termina un periodo de empuje por parte de los ciudadanos, tal y como esta, se da desde su origen.

De plano hay que llegar a la conclusión que los alcaldes priistas perdieron no solamente la elección –salvo en Tonalá, donde solamente Dios sabe qué sucedió ya que Arana no es la verticalidad andando- sino, también, una gran oportunidad. Ahora tocará a los que en unos días asumirán responsabilidades. Cierto que hay optimismo ciudadano, pero habrá que recordar que fueron electos en un solo día pero que serán observados, medidos y en su momento juzgados todos los días de su gestión y en los próximos tres años.

miguel.zarateh@hotmail.com
Twitter: MiguelZarate_12

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