• Regístrate
Estás leyendo: El mal paso de los Diablos, más allá de los números
Comparte esta noticia
Domingo , 09.12.2018 / 16:13 Hoy

Solo para Fans

El mal paso de los Diablos, más allá de los números

Miguel Boada

Publicidad
Publicidad

Definitivamente no es un momento positivo. De los últimos 12 juegos solo han ganado dos encuentros y han caído hasta el séptimo sitio de la Zona Sur, pero hay dos formas de ver lo que está pasando con los Diablos Rojos en esta mala racha: enfocarse solo en los números o ver más allá.

Definitivamente tener récord de 6-11 no es una situación positiva, y menos al ver que el equipo tiene a un grupo de abridores con una marca de 3-5, con un bateo que se ha caído al último lugar de la Liga con solo 69 carreras anotadas en 18 duelos, para un promedio de 3.8 por encuentro, con 13 pecados cometidos (noveno sitio en la LMB). Los números dicen mucho y pueden ser una forma para medir lo que está pasando, pero tampoco muestran toda la foto.

Aunque obviamente el aspecto que decide todo es el de los juegos ganados y perdidos, ya que es así como se rige el éxito o fracaso, el calificar o no a los playoffs, también es bueno echarle un ojo a lo que está haciendo el equipo y lo que ha vivido.

La ofensiva escarlata no ha dejado de batear, ya que sí ponen a gente en base, el problema ha venido que muchos batazos se han dado “a la manos del rival”. Esa es una frase conocida que en algunas ocasiones sí sucede, como en esta mala racha, ya que la ofensiva ha dado batazos de todo tipo pero que por una u otra circunstancia no han picado de hit. Eso se ha extendido en las últimas cuatros series y frente a eso, no hay una táctica ni estrategia.

Y yéndonos más allá, sin presentarse como una justificación sino como una situación que se dio y que sí tiene consecuencias, el conjunto ha pasado por experiencias complicadas fuera del terreno.

La visita a Nuevo Laredo resultó ser un tiempo duro. El incidente de seguridad que se presentó cerca del hotel donde estaban hospedados, no solo los expuso a una situación grave, peligrosa, sino que sí modificó el estado de ánimo. Los peloteros padecieron esa experiencia y, aunque jugaron en Laredo, Texas, los tres duelos de la serie, sí les marcó.

Después de eso llegó un complicado regreso al país para llegar a Monclova el viernes. El traslado de Laredo a la casa de los Acereros fue de 10 horas, de la 1 de la mañana a las 11, con lo que los peloteros durmieron en el camión y llegaron para jugar contra el líder del Norte. Esos días contaron con poco tiempo para tener una buena práctica de bateo, lo que provocó que el lunes anterior, en lugar de tener un día de descanso, realizaran una práctica para intentar recuperar algo de lo que perdieron. Pero parece que ese ajetreado viaje al Norte les cambió el ritmo y no lograron encontrarlo esta semana frente a Laguna ni contra Durango.

Mentalmente los 12 días consecutivos trabajando, con la experiencia en Nuevo Laredo en ese lapso, bien pudieron causar una descompensación en el equipo colorado, que este lunes va a tener un ansiado día de descanso, donde buscan que todos los peloteros se olviden por completo de lo que han pasado para llegar frescos a Mérida, donde van a abrir serie este martes.

twitter@mikeboada



Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.