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Viernes , 14.12.2018 / 13:53 Hoy

En la escena fiscal-corporativa

Reforma Fiscal Norteamericana (III) (Cambios Principales)

Miguel Ángel Santillana Solana

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Aspectos Internacionales

En el ámbito internacional, la reforma fiscal presenta disposiciones innovadoras y trascendentales de manera permanente.

Exención de dividendos de subsidiarias extranjeras

Uno de los puntos donde ha existido cierto grado de consenso entre los partidos Demócrata y Republicano ha sido la necesidad de proveer a las multinacionales de EE.UU. con un mayor grado de competitividad en materia fiscal internacional.

La evidencia de lo anterior han sido las agresivas estrategias de planeación fiscal que muchas empresas multinacionales (tecnológicas y farmacéuticas) han llevado a cabo para diferir el impuesto de ese país, respecto a las utilidades que generan en el extranjero.

En ese sentido, se establece una exención para las corporaciones de EE.UU. que reciban dividendos de subsidiarias extranjeras donde tengan una participación de, por lo menos, 10 por ciento. Para acceder a esta exención, se deben cumplir con varias condiciones, entre otras: i) una tenencia de, por lo menos, un año; ii) que no sean ganancias por venta de acciones (aplica a dividendos conforme a la definición que provee la ley fiscal de EE.UU); iii) que los dividendos no generen un concepto deducible para la subsidiaria extranjera; y iv) se elimina el acreditamiento indirecto de los impuestos pagados por la subsidiaria extranjera.

Es importante resaltar que este beneficio solo se otorga a contribuyentes que sean corporaciones de los EE.UU.

Régimen transitorio: repatriación ficta de utilidades extranjeras

Al introducirse el beneficio descrito en el numeral anterior se establece un régimen de transición para gravar las utilidades que se habían retenido en el extranjero hasta el 31 de diciembre de 2017. Esta retención se había logrado en muchos casos mediante estrategias de planeación que permitieron diferir el impuesto de EE.UU. hasta el momento en que efectivamente se distribuyeran dichas utilidades hacia las matrices en ese país.

Asimismo, se establece en la ley un cargo o impuesto especial por una sola vez que le da un efecto de transparencia fiscal a las empresas extranjeras que mantienen dichas utilidades retenidas, y se les trata como si se les hubiese distribuido un dividendo recibido por el contribuyente de EE.UU. correspondiente a 2017; no obstante, no se distribuya efectivamente, por lo que a este mecanismo se le ha denominado “repatriación ficta”, pues aplica a pesar de que no se “repatrien” efectivamente los fondos. Este régimen aplica, tanto a corporaciones como a personas físicas que sean accionistas en corporaciones extranjeras controladas por accionistas de EE.UU. (conocidas como Controlled Foreign Corporations [CFC]).

Cabe resaltar que el régimen de exención de dividendos ya comentado y vigente a partir de 2018 no es aplicable a personas físicas. Esto puede generar un efecto importante en los casos en que se tengan accionistas de una corporación extranjera (e.g., una sociedad anónima en México), que sean personas físicas: ciudadanos o residentes fiscales en EE.UU. (e.g., un accionista de doble nacionalidad).

La tasa aplicable para corporaciones es de 15.5 por ciento para utilidades que estén representadas por activos líquidos (e.g., efectivo, valores, cuentas por cobrar, etc.) y de 8 por ciento para otro tipo de activos. Para personas físicas, la tasa aplicable es de 17.54 por ciento para activos líquidos y de 9.05 por ciento para otro tipo de activos.

Si bien el impuesto técnicamente se causa en el ejercicio de 2017 y debe ser declarado y, en principio, pagado en 2018, se establece la opción de pagar el impuesto respectivo durante un periodo de ocho años.

Base Erosion And Anti-Abuse Tax (Beat)

Otra novedad es un impuesto destinado a evitar la erosión de la base fiscal de EE UU. Por ciertos pagos deducibles que empresas de ese país hacen a partes relacionadas extranjeras. Este impuesto se establece a una tasa de 10% y lo deben pagar las corporaciones de EE.UU. con ingresos promedio de USD$500 millones o más (tomando un periodo de tres años), que realizan pagos a sus partes relacionadas (con una participación común de 25% o más) y que sean deducibles; o bien, que formen parte del costo fiscal de un activo depreciable. El impuesto aplica a aquellos pagos que excedan 3% de las deducciones por pagos a partes relacionadas.

Global Intangible Low-Taxed Income (GILTI) Y Foreign Derived Intangible Income (FDII)

Otra de las novedades en el aspecto internacional es que se establece un incentivo que busca castigar el desarrollo y explotación en el extranjero de activos intangibles y, por otro lado, se crea otro incentivo busca alentar estas actividades desde EE.UU.

Para el primer caso se instaura un impuesto para corporaciones de EE.UU. de 10.5% sobre los “ingresos atribuibles a intangibles extranjeros” generados por subsidiarias extranjeras (aquellas que califican corporaciones extranjeras controladas -CFC-) y que estén sujetos a tasas de impuesto bajas. Actualmente este límite se da en tasas inferiores a 13.125%. Este impuesto también aplica a personas físicas que tienen participación en CFC; sin embargo, a estos contribuyentes aplican las tasas generales u ordinarias de hasta 37%.

Para estos efectos, “ingresos atribuibles a intangibles extranjeros” se define como aquellos que excedan un retorno anual razonable (fijado en 10%) sobre costo fiscal de los bienes tangibles de las subsidiarias (CFC) extranjeras. Para calcularlo se sigue un método de eliminación: primero se suman todos los ingresos de las subsidiarias extranjeras y después se le resta el monto que se atribuye como retorno de los activos tangibles. La diferencia serían los “ingresos atribuibles a intangibles extranjeros”.

La mecánica de aplicación del impuesto consiste darle un efecto de transparencia fiscal a dichos “ingresos atribuibles a intangibles extranjeros”, debiendo reconocerlos, a pesar de que no se distribuyan efectivamente.

Es importante tomar en cuenta que el concepto de “ingresos atribuibles a intangibles extranjeros” puede incluir ingresos de cualquier fuente (v.gr., manufactura, ventas o servicios) en caso de que la subsidiaria extranjera no tenga activos tangibles considerables.

Por otro lado, y para concluir se establece una deducción para corporaciones domésticas (de EE.UU.) con ingresos de fuente en el extranjero atribuibles a intangibles, reduciendo la tasa efectiva de 21 a 13.125%. En términos generales, esta deducción se aplica contra ingresos por: i) venta de bienes al extranjero ii) licencia de propiedad intelectual al extranjero, y iii) servicios prestados al extranjero. No aplica a personas físicas.

Fuente: Revista Contaduría Pública No. 548, Abril de 2018. Enrique Hernández-Pulido Págs 14 a 18

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