• Regístrate
Estás leyendo: Corrupción e impunidad, de la mano de la ley
Comparte esta noticia
Martes , 11.12.2018 / 01:31 Hoy

En frecuencia

Corrupción e impunidad, de la mano de la ley

Miguel Ángel Puértolas

Publicidad
Publicidad

La ocasión hace al ladrón, y al corrupto también, nuestro sistema de leyes y sanciones a los actos de corrupción son tan laxas que permiten sin el menor empacho a quienes manejan recursos públicos utilizar el erario para beneficio personal y hasta electoral.

Ya hemos documentado innumerables casos en este espacio como ejemplo de corrupción del más alto nivel, y podemos sumar una gran cantidad más porque en este país poco se hace por modificar las leyes para que la corrupción sea castigada, tanto a quien pide dádivas desde el gobierno como los ciudadanos que las ofrecen para facilitar trámites o verse beneficiados por algún programa de gobierno.

No nos hagamos tontos, tan corrupto es uno como el otro, ni el funcionario detrás del escritorio debe pedir o esperar pago por sus servicios de parte del ciudadano para actuar como debe de hacer pues para eso ya recibe un salario, como el ciudadano que ofrece dinero o servicios a cambio de acelerar las cosas haciendo honor al malsano dicho que reza "el que no transa, no avanza".

Ambos merecen castigo, incluso quienes por omisión dejan pasar las cosas, pero resulta que para nuestros diputados ya es suficiente con un Sistema Nacional Anticorrupción, que creemos que servirá para dos cosas, pues si hay corrupción y hemos llegado a los niveles que lo hemos hecho colocándonos como uno de los países con más corrupción es porque nuestro sistema está diseñado para que así suceda.

Tenemos el caso más reciente de Emilio Lozoya, en donde un funcionario más se ve inmiscuido en la red de corrupción de la empresa Odebrecht, el ex titular de Pemex, se presentará hoy ante la Procuraduría General de la República (PGR) para declarar sobre el caso de los sobornos de la empresa mencionada, en calidad de imputado.

Y es que tres ex directivos de Odebrecht declararon ante las autoridades brasileñas que entregaron al ex funcionario 10 millones de dólares, para que éste les ayudara a cerrar contratos en nuestro país, se dice que quien lo acusa Luis Alberto Meneses Weyll ; ni más ni menos que el ex director de esta empresa en México, asegura que entregó a Emilio 4 millones de dólares en campaña presidencial por ser alguien que sería influyente en el gobierno de Enrique Peña y ya como director de Pemex recibiría otros 6 millones más para favorecer a la empresa.

Cómo suceden éstas cosas, otra vez, con la laxitud que la ley en México opera, es tan baja la percepción tanto de quien pide como de quien da los moches de que habrá un castigo, y que quedará en la calle sin el recurso obtenido, y de que no pasará toda su vida en prisión que prefieren jugársela .

Primero porque los delitos que se le imputan no son graves y podría pasar todo el proceso libre, solo pagando una fianza, que dudamos que no tendría para pagarla, otra de las bondades de nuestro sistema de justicia, que deja fuera de prisión preventiva a quienes son imputados por corrupción y cohecho, a menos que a fuerza de presiones del sistema se le termine acusando de delincuencia organizada para pasar en prisión el proceso.

De encontrarse culpable no serían más de 10 los años pasados en prisión, de ser cierta la acusación pagaría con cárcel, pero seguramente su futuro estaría asegurado ante la escasa posibilidad de que se le embarguen los bienes. Ni los del Chapo han sido embargados.

miguel.puertolas@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.