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Jueves , 20.09.2018 / 22:28 Hoy

Bambi vs. Godzilla

Me estás matando, Susana

Maximiliano Torres

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Es una lástima que Roberto Sneider no tenga prisa por hacer cine. Las primeras dos películas de su filmografía (Dos Crímenes y Arráncame la vida) fueron sobresalientes, relativamente populares y entre cada una pasaron trece años. Me estás matando, Susana marca su regreso a la pantalla grande. Es protagonizada por el actor mexicano más famoso del planeta y adaptada de una novela de uno de los escritores más conocidos en nuestro País. Aún con este combo de marketing espontáneo y tan favorable, Sneider tardó dos años más en estrenarla (la filmó en 2014). No estoy diciendo que esa haya sido su voluntad, pero después de verla y comprobar que es buena, resulta aberrante que las malas comedias románticas lleguen puntuales a cartelera y otras más interesantes y distintas (como la de Sneider) se tomen su tiempo.

Gael García Bernal interpreta a Eligio, un actor al que su esposa lo abandona de la noche a la mañana. Siguiéndole la pista, descubre que se ha ido a Estados Unidos a cursar un programa académico para escritores. Movido por su machismo herido, Eligio viaja a Iowa para encontrar a su mujer y obligarla a regresar.

En el primer acto, esta comedia es como una versión a la inversa de Elvira, te daría mi vida pero la estoy usando, de Manolo Caro, mostrando cuál sería la suerte psicológica de un hombre al que su pareja lo abandona sin explicación. Mientras que en "Elvira..." el personaje de Cecilia Suárez va aprendiendo quién es en realidad su marido y descubre que el motivo por el que la dejó recae en él y no en ella, Sneider reparte los misterios del matrimonio en ambos cónyuges.

Algo de lo más carismático de esta historia es la forma en que revela sus verdades. La desaparición de Susana deja de ser un misterio no porque su marido haya técnicamente dado con su paradero. Deja de ser un misterio porque, mientras la busca, Eligio nos muestra sus defectos desvergonzadamente: infiel, macho, infantil, impulsivo. Bastan las primeras dos escenas de la cinta para intuir que a este hombre lo dejaron por patán. Luego, cuando Susana pone un pie en la trama, el drama de pareja que habíamos visualizado se reinventa en algo más caótico y peculiar.

La clave para disfrutarla es la mancuerna entre Gael García y Verónica Echegui. Sneider los deja explorar su química en largas escenas dialogadas en las que sus peleas y reconciliaciones son naturales, espontáneas y nos distraen de lo poco visual, poco cinematográfica que es la historia.

Quizá mi parte favorita de Me estás matando, Susana es la subtrama del curso para escritores que lleva a Eligio y Susana de México hasta Iowa. No es precisamente entretenida, pero toma una oportunidad rara vez aprovechada por el cine nacional: presentar al mexicano estudiado -no necesariamente intelectualizado- coexistiendo con estadounidenses que lo integran y toleran. Gael García, por momentos, hace que Eligio parezca una caricatura del mexicano. Una caricatura muy graciosa. De hecho, junto a Rudo y Cursi, este es uno de sus papeles cómicos más logrados, y a diferencia de todos los migrantes del cine mexicano reciente, cruza la frontera en avión, entra a un bar y hace amigos.

@amaxnopoder

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