• Regístrate
Estás leyendo: Puerto Vallarta, un centro turístico que hoy muestra la cara de la delincuencia
Comparte esta noticia
Sábado , 20.10.2018 / 21:18 Hoy

La economía del túnel

Puerto Vallarta, un centro turístico que hoy muestra la cara de la delincuencia

Maximiliano Gracia Hernández

Publicidad
Publicidad

Los mexicanos desafortunadamente nos estamos acostumbrando a noticias diarias como el de secuestros, enfrentamientos, linchamientos y ejecuciones. En país diferente dichos actos llenarían de indignación a la sociedad, pero en México parece que ya nos estamos acostumbrando, y eso es algo que nos debe doler. Los mexicanos no podemos perder la indignación antes actos de violencia, lo último que nos deben quitar es la esperanza y la capacidad de asombro.

La semana pasada nos despertamos con la noticia del secuestro de once personas en el bello Puerto de Vallarta, la nota quizá no era tan sorprendente, sin embargo no fue un secuestro cualquiera, porque se trató, dicen las autoridades, de los hijos del Chapo Guzmán. Personajes con una seguridad igual o quizá mayor a la que tiene el presidente de la República, por ello me pregunto, ¿si pueden secuestrar a ese tipo de personajes que se espera un ciudadano de a píe o inclusive un alto funcionario o un empresario con grandes dueño de grandes capitales?

La pregunta es ¿por qué se ha desatado la ola de violencia en México y cómo podemos acabar con ella?

Hay algunos elementos que la explican:

1. El incremento del consumo de droga no sólo en México, sino en el mundo entero, por ello las ganancias son cada vez mayores y por ende el negocio más jugoso;

2. Las organizaciones violentas hoy son más sofisticadas, son verdaderos imperios criminales, son empresas trasnacionales que utilizan todos sus recursos económicos y financieros para comprar casi todo: uso de tecnologías de información de lo más sofisticado, armas de altísimo grueso calibre, y una organización que incluye contadores, abogados, ingenieros, químicos, internacionalistas, pilotos aviadores, etc.

3. Lo anterior se combina con un estado mexicano débil, el cual debe utilizar al ejército para hacer frente a la delincuencia organizada, aun y cuando la Constitución lo prohíbe, pero bueno, estamos en un estado de excepción y ya son muchos años así.

4. La aplicación de la ley, que para bien de los delincuentes, se acatan al debido proceso; tenemos casos de secuestradores, violadores y asesinos que hoy están en la calle por el llamado debido proceso;

5. Los narcotraficantes ya no sólo se dedican al transporte y venta de droga, utilizan toda sus estructura para cometer otro tipo de delitos; el negocio es redondo y es que se tienen cerca de 18 actividades delictivas, por ejemplo: la extracción de petróleo a través de los ductos, trata de personas, robo de autos, robo a casas habitación; secuestro, extorsión etc.

6. La participación de los alcaldes con el crimen organizado, en ese sentido hemos visto varios casos en los cuales aparecen alcaldes asesinados, unos por no querer participar y, otros por no cumplir todas las exigencias del crimen organizado;

7. Brutalidad extrema, por lo cual si me la hacen me la pagan, estamos hablando de venganza entre grupos violentos;

8. El secuestro de los hijos del Chapo, es posible que traiga como resultado la venganza y por ende, violencia genera más violencia.

La respuesta que debemos dar se enmarca en la fortaleza del Estado, reformar al estado es una necesidad, lo cual no es nada fácil en un entorno tan complicado como el que está sucediendo en México.

graciamaximiliano@hotmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.