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Domingo , 27.05.2018 / 22:37 Hoy

La economía del túnel

Estamos hartos de…topes, delincuencia, corrupción, calles y carreteras en mal estado

Maximiliano Gracia Hernández

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Hermoso es nuestro país, México está lleno de cultura, historia, tradición, pero además contamos con personas que han logrado grandes inventos, por ejemplo, Guillermo González Camarena, mexicano inventor de la televisión a color. Mexicanos que han viajado al espacio, Rodolfo Nery Vela o José Hernández. Qué gran película les acabo de mostrar, pero no todo es color de rosa.

Los mexicanos también hemos inventado la peor de las creaciones, me refiero a los topes, seguramente ustedes se han encontrado con infinidad de ellos; el problema no son los topes, la cuestión es tener topes sin pintar, seguramente ustedes “se han volado” alguno de ellos al no verlos en la obscuridad, seguramente se han encontrado con topes en calles llenas de baches, seguramente se han percatado de la existencia de un tope en vías rápidas, además, los topes son enormes y mal construidos, sino los pasamos con precaución nuestros autos rozan por la parte baja y se dañan, muchos topes generan más accidentes en lugar de prevenirlos. Para qué queremos calles hermosamente pavimentadas si después de arreglarlas el gobierno le pone topes, le digo a las autoridades, mejor déjenlas con baches para que los autos circulen con precaución. No inviertan recursos, con baches los autos circularán lentamente.

Estimado lectores, los topes son un producto “hecho en México” y exportado a países del tercer mundo, en países ricos los topes no existen, y no existen simplemente porque los ciudadanos en otros países respetan los límites de velocidad, respetan al peatón y respetan a los otros conductores, concretamente, en otros países con nivel de educación más alto los topes no existen, además las autoridades de esos países saben que un tope significa un retroceso a la buena convivencia; En México si un grupo de ciudadanos le pide al alcalde la autorización para poner un tope en su calle, se lo autorizan sin más ni más. Salida fácil a un problema que va más allá de autorizar un tope.

Hace un par de semanas salió un estudio el cual demostraba que en el DF se genera un 30 por ciento más de contaminación resultado de los topes, ello es porque un auto al disminuir su velocidad y volver a arrancar genera mayor consumo de combustible y por ende mayor contaminación. Podemos afirmar: dime qué tantos topes hay en tu ciudad y te diré que tan desarrollada se encuentra ella. Estamos hartos de los topes, los topes representan retroceso y falta de educación vial, los gobiernos deberán pensar en otras medidas más adecuadas para hacer de las vialidades un lugar seguro para todos.

Estamos hartos de la delincuencia, ya son muchos años inmersos en la delincuencia organizada, en este momento el tema de moda es el secuestro en Valle de Bravo, familias enteras cuya búsqueda es el descanso y la diversión en ese lugar, lo que llegan a encontrar es la privación de su libertad.

Estamos hartos que presidentes municipales e inclusive el hijo de un gobernador que en su momento estaba en funciones, se haya reunido con líderes de la delincuencia organizada en el estado de Michoacán.

Estamos hartos de la existencia de líderes sindicales como Elba Esther Gordillo o Mirna García López, presuntas delincuentes por evasión fiscal y desviación de recursos, respectivamente. Pero eso sí, la educación con muy bajo nivel en México.

Estamos hartos de la existencia de carreteras en mal estado, carreteras con baches o con reparaciones que suele durar semanas o inclusive meses. Con vergüenza observamos la construcción de nuevos carriles en carreteras que pasan de dos a cuatro, ello hace que los trayectos se hagan más rápidos. Excelente obra de primer mundo, pero como siempre la piedra en los frijoles, carreteras de 4 carriles que cruzan por pueblos y ciudades, me pregunto si las autoridades no tienen la visión para hacer trayectos que eviten el paso por pueblos o ciudades, algo que le llamamos libramientos, seguridad tanto para automovilistas como para vecinos en esas ciudades y pueblos, pero desafortunadamente los mexicanos no podemos tener todo con calidad. Estoy pensando en las ciudades norteamericanas en las cuales las carreteras cruzan las ciudades por libramientos o las atraviesan en su totalidad por puentes. Estamos hartos de carreteras del tercer mundo.

Quizá usted estimado lector pensará que las carreteras no las pagamos y por ello están mal construidas, pero no, las carreteras las pagamos los mexicanos con nuestros impuestos.

El pago de carreteras concesionadas fue un buen invento, hacer que la iniciativa privada construyera autopistas para que a través del cobro de cuotas se pudiese recuperar la inversión, después de ello se tenía que liberar la autopista del pago de cualquier cuota, pero no fue así, el tiempo concluyó y el gobierno tomó el control de las autopistas para cobrar peaje sobre el uso de ellas. Hasta el día de hoy la historia se repite.

Los mexicanos pagamos autopistas mal construidas y de las más caras del mundo, autopistas que inclusive cruzan por ciudades con el riesgo que ello implica, estoy pensando en la autopista del sol, la cual cruza Chilpancingo para llegar a Acapulco; o la autopista del lago, que va de Texcoco al periférico norte en la ciudad de México, la cual parece que no tiene ni tendrá solución, está llena de vados resultado de las fallas tectónicas, desde su construcción no lo han querido resolver, pareciera que ingenieros civiles no existen en México. Estamos hartos de tener carreteras de cuota en mal estado.

maximiliano@elcolegiodehidalgo.edu.mx

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