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La economía del túnel

La guerra comercial llegó. ¿Quién podrá detenerla? Donald Trump un fascista

Maximiliano Gracia Hernández

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Donald Trump en su campaña promovió el odio contra los latinos, contra los inmigrantes indocumentados, les hizo creer a los estadunidenses que los migrantes son los responsables de todos los males y por ende se deben combatir. Hoy, muchos vecinos del país del norte (afortunadamente no todos), creen que esa es la realidad, por ello ha resurgido una lucha social entre blancos, unos son defensores de los derechos de todos los seres humanos, y otro grupo es pronazi, miembros del Ku Klux Klan y fascistas, quienes creen en la supremacía de unos sobre otros.

Desafortunadamente en las redes sociales se lanzan campañas de noticias falsas, la gente lo cree y se convierte en una verdad absoluta, al menos, los 64 millones que votaron por Trump creyeron en sus verdades a medias, por no decir mentiras. Hoy vivimos una guerra comercial, Estados Unidos está con todo y contra todos. Guerrra comercial contra los Chinos, contra los Europeos y hoy contra los mexicanos y canadienses. Pareciera que el principal país promotor del libre comercio, hoy esta vuelto para atrás.

Muchos de nosotros, hemos leído noticias e información en redes sociales que son respaldadas por seudo cadenas de noticias, son completamente falsas, en algunas ocasiones me he tomado la molestia de escribir para desmentirlas, pero sería muy desgastante hacerlo con toda la falsedad existente en las redes sociales. Muchas personas creen en esas notas, las cuales se comparten y llegan a miles y millones de internautas, quienes creen en las falsedades de las redes sociales, son personas que no leen los diarios o no ven los noticiarios de prestigio, se dejan llevar por lo que leen y escuchan, al final del día se convierten en fanáticos de la mentira.

Las redes sociales representan un instrumento, la gente ve ahí lo que quiere ver, deja de pensar críticamente, es manipulada, se convierte en zombi y finalmente piensa lo que otros quieren que piense, actúa como otros quieren que actúe y vive como otros quieren que viva. Las redes sociales son un excelente instrumento de difusión de información, pero a la vez representa un peligro cuando no revisamos lo que ahí se dice en forma crítica y con inteligencia.

La difusión de información falsa es muy poderosa, recordemos la campaña generada en la segunda guerra mundial por Goebbels, el líder propagandista del régimen nazi, quien logró generar un cambio en la visión de los alemanes para convertirlos en asesinos de judíos. La propaganda puede ser más poderosa que la gente, lo que en términos coloquiales sería el lavado de cerebros, eso es lo que Trump hizo con sus 64 millones de electores.

Hay quienes piensa que Donald Trump no es un populista, sino un fascista clásico, es el caso del filósofo Rob Riemen, quien en su libro denominado para combatir esta era argumentó por qué Trump es un fascista clásico, afirma que con su discurso Trump corroe a la sociedad; sus enemigos con aquellos que no están de acuerdo con sus propuestas e ideas; no le interesa el estado de derecho; no cree en las leyes, además es un mentiros patético (baste recordar la mentira acerca de que Peña Nieto lo había llamado telefónicamente).

El fascismo está plenamente vinculado con el nacionalismo, y es que se vincula la identidad con la nación y con la sangre, es precisamente el mensaje que ha llevado Trump a todos sus seguidores. Los nacionalistas como Trump le temen al humanismo y mejor creen en el nacionalismo, pero ahí existe un problema delicado, el nacionalismo radical lo destruye todo; reflexionemos a dónde llegó la Alemania nazi, pensemos a dónde está llevando Trump a su nación. Hoy Estados Unidos comercialmente está cerrado, pareciera que regresamos a la década de los sesentas.

graciamaximiliano@hotmail.com

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