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Sábado , 15.12.2018 / 13:49 Hoy

Comentario y Debate

Catarsis electoral

Mauricio Valdés

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El lunes por la noche en “Milenio Televisión”, se efectuó el estupendo programa “El debate está en Milenio”. El turno fue para el candidato independiente Ing. Jaime Rodríguez Calderón, conocido como “El bronco”, quien ahora se encuentra en medio de una controversia con el Instituto Nacional Electoral por financiamiento ilegal.

Los entrevistadores destacaron por sus incisivas preguntas. Apreciamos en el debate una especie de “catarsis electoral”, una experiencia que pretende ser limpiadora de nuestra adversa situación como nación. Ya lo apuntaba Aristóteles en su obra “Poética”, que muestra a la catarsis, como una purificación a través del espectáculo teatral de una tragedia. Así se enseñaba al espectador a liberar sus más bajas pasiones a través de la representación de los actores.

La crispación, la confrontación, el encono y la radicalización al apoyar o censurar, a uno u otro candidato presidencial, se van mostrando, hasta con ingenio en las redes sociales. Ese papel del antiguo teatro griego es el que vienen a representar de algún modo los “memes” y los “videoclips” que proliferan en las redes y dejan la sensación, como me comentaba un humorista de forma irónica, que el país necesita de una intervención psiquiátrica.

La libertad de elegir el 1 de julio a nuestros próximos gobernantes y representantes, en momentos de creciente tensión política y emocional, es algo similar a ese espectáculo teatral que señalaba Aristóteles, capaz de aliviar tensiones acumuladas y hasta para liberarnos de nuestros demonios interiores, siempre y cuando sea posible entender y controlar civilizadamente las emociones, y más aún, las pasiones.

Desde entonces, el motivo de las desgracias políticas era la “hybris”, cuando los mortales se consideran y presentan como superiores a los dioses. Sensación de superioridad, que muestran candidatos y aplaudidores, conduce hasta el pleito callejero en redes, y aún familiar, dejando la impresión de una guerra civil entre hermanos. Pleito que divide familias y amigos en el que se descarga el peso de nuestros miedos internos, porque se carece de humildad.

Es el peligro que debemos evitar. Lo positivo de esta etapa es que se vayan los “grillos”, que no políticos, corruptos, mentirosos, sean del partido que sean. Llega el momento crucial de la elección, para desalojar a esos personajes que cargan hasta imputaciones judiciales y deberían estar en la cárcel, nunca en una candidatura.

Podríamos lograr una de las elecciones más importantes del México moderno. A eso debemos responder los mexicanos con responsabilidad, para estar a la altura del reto y de la oportunidad nacional. La elección es para el futuro, no por el pasado.

La responsabilidad es de los candidatos presidenciales y dirigentes partidistas. Como señalaban los antiguos romanos: “Corruptio optimi, pessimaest”, la peor corrupción es la de quienes se creen mejores a su realidad.

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