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Lunes , 10.12.2018 / 01:56 Hoy

Fosa común

Dispersiones

Martín Rangel

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¿De verdad no escribí nada durante todo este tiempo? No es cierto que los peces vuelan, ni siquiera aquellos que llevan “voladores” en el nombre. Acaso sólo planean, caen con estilo, como aclarara Woody a Buzz en Toy Story durante el año terrible de 1995. En 1995 nació mi novia. Yo nací en 1994. En 1994 se estrenó la película Forrest Gump, de Robert Zemeckis. El 30 de abril de 1945 Hitler se suicidó en el interior de su bunker, pero antes de eso mordió las uñas de su mano izquierda en el siguiente orden: meñique, anular, medio, índice y pulgar. El 30 de abril de 1956 nació el cineasta danés Lars von Trier. A los diecisiete vi Idioterne con mi mamá y de ese día recuerdo el momento incómodo posterior a la escena de la orgía. Mi mamá se volvió fan de von Trier y ahora se reúne a hablar de eso con sus amigas. La mayoría de las personas que admiro se encuentra bajo algún tipo de tratamiento psiquiátrico. Ninguna de mis preocupaciones es genuina. Una vez robé un ejemplar de Madame Bovary de una biblioteca privada. Está en francés, ilustrado por Alfred de Richemond, y fue editado por Fasquelle Éditeurs en París. No sé de qué año es la edición (en el libro no se aclara), pero parece vieja. Muy vieja. También me robé La Tempestad de Shakespeare en inglés (una edición de los setentas, Penguin Books) y una antología gigantesca de poetas traductores que coordinó Tedi López Mills para el FCE. Ese último fue el más difícil de ocultar porque tiene casi mil páginas de extensión.

En este momento trazo un paralelo conceptual entre mi existencia y una plaga de cucarachas que apareció en mi departamento. No tengo un departamento. Vivo en la casa de mi madre. Hace rato un amigo me preguntó por el chat de Facebook si iba a ir a la universidad este semestre. Le dije que no, pero debí responder que no estaba seguro (o no responder simplemente). Acabo de atravesar la ciudad a medianoche. Tomé prestado el auto de mamá sin pedirlo prestado. Ojalá no lleve un registro del kilometraje. Recorrer un kilómetro es como recorrer mi cuarto noventa y siete veces de esquina a esquina. La sedación es una alternativa al mundo. Bienvenidos al paraíso de la insensibilidad. Haga favor de insertar esta aguja en el centro geográfico de ambos globos oculares. Delinee el ecuador de sus párpados con este bisturí. Si su pulso falla no olvide arrancarse los dedos con la aspiradora y luego coserlos de vuelta a la garganta. ¿Las mantarrayas son peces? Ellas pueden saltar fuera del agua y asesinarte antes incluso de que puedas googlearlo. Las catástrofes son algo que ocurre con peculiar recurrencia en mi vida. Siéntanse libres de despertarme en cualquier momento. ¿Cómo alterar nuestra percepción de lo eterno? Para combatir el tedio de las sociedades contemporáneas propongo llevar a cabo una invasión contracultural a los aros de Saturno (o asaltar un McDonalds, al menos). Hoy, hace mil novecientos sesenta y nueve desamparos, nació la sombra de mi padre sobre un banco de arena. Se derriten los glaciares de mi mente. Las palabras, y sus significados, son sólo el vehículo de la inevitable autodestrucción del sentido y la coherencia. Algún día el lenguaje se asemejará al sonido del desierto. Algún día el lenguaje.

Buenas noches, esto es un asesinato. ¿Puedes escuchar la respiración de las libélulas en tu vientre? Puede ser que esta noche no te sientas listo, pero tarde o temprano acabarás gritando su nombre en una calle desierta. Acabarás gritando su nombre en la calle desierta y quemarás todos tus poemas. No volverás de ese destierro. No volverás de ese destierro. No volverás de ese destierro. Tatuarás los espectros de la noche en tu antebrazo. Ella olvidó sus pantalones azul neón en el primer sillón de tu lóbulo frontal. Un picahielos para lobotomizar a la experiencia estética. La solemnidad y el decoro están perfectas para un funeral, pero, vamos, hay que vivir de algo. Las cosas no se hacen solas a menos que se las pidas. Disculpe la molestia, querida cosa, pero ¿sería tan amable de corregir las desviaciones de mi psique? Sólo por esta noche, se lo ruego, tengo que escribir algo urgente. Entonces la cosa responde: el sentido y la coherencia son dos chicas confundidas que lamen sus pezones en la madrugada. Entonces la cosa calla. Mira, desde el asiento del piloto, cómo se acerca por el parabrisas la caja de un trailer. Mira cómo está cada vez más cerca y echa a reír. Echa a reír y acelera y acelera y acelera.

jmrn23@gmail.com

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