• Regístrate
Estás leyendo: ¡Vamos a la segunda Marcha por la Ciencia!
Comparte esta noticia
Martes , 18.09.2018 / 17:18 Hoy

La ciencia por gusto

¡Vamos a la segunda Marcha por la Ciencia!

Martín Bonfil Olivera

Publicidad
Publicidad

Si es usted científico o estudiante de ciencia; si es aficionado a la ciencia, o incluso si la ciencia no le interesa, pero es un ciudadano consciente de que el futuro, la prosperidad y el bienestar de un país dependen, inevitablemente, de la ciencia y la tecnología, entonces tiene usted una cita este sábado 14 de abril para participar en la segunda Marcha por la Ciencia.

¿Por qué? Por muchas razones. Porque el apoyo a la investigación científica y el desarrollo tecnológico son los motores que promueven los descubrimientos que llevan a patentes, y que hacen posible la creación de industrias innovadoras. Y éstas, a su vez, generan riqueza y empleos que elevan el nivel de vida de las sociedades, y permiten que los países que, más que “apoyar” la ciencia y la tecnología, se apoyan en éstas, sean naciones prósperas, poderosas, seguras e influyentes.

Porque en nuestro país el apoyo a la ciencia y la tecnología siempre ha sido de muchas palabras, pero pocas acciones. Los estándares internacionales recomiendan que se invierta como mínimo 1% del PIB en este rubro. Durante el gobierno de Fox, se modificó la Ley de Ciencia y Tecnología para incluir este requisito. Jamás se ha cumplido. Peña Nieto se comprometió a llegar a esa cifra: no logró pasar del 0.5%. De 2016 a 2017 sufrió un recorte de 23%, y para 2018 una disminución adicional de 4.1%.

Los organizadores de la Marcha en México informan que, además, el número y montos de las becas para estudiar posgrados se ha reducido, así como la cantidad de proyectos de investigación apoyados por el Conacyt. Mientras, gobernantes y legisladores continúan estableciendo políticas y tomando decisiones que no están basadas ni informadas por el conocimiento científico que podría orientarlas en temas como salud, ambiente, derechos humanos, comunicaciones y otros.

Además, como comentamos aquí la semana pasada, la comunidad científica nacional está enfrentando muy severos problemas por el cambio del sistema de captura de currículum único para el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), que debido a su pésimo diseño está dificultando enormemente la solicitud de los apoyos que necesitan para seguir trabajando.

La Marcha, que en el país se llevará a cabo en varias ciudades como México, Guadalajara, Puebla, Toluca, Cuernavaca o Xalapa, es un evento mundial. En 2017, cuando se organizó por primera vez como respuesta a las alarmantes políticas del gobierno de Donald Trump, convocó a más de un millón de personas en 500 ciudades de todo el mundo. En México más de 20 mil científicos marcharon en distintas ciudades. Se espera que este año la participación aumente.

Además de las exigencias nacionales, los objetivos globales de la Marcha son, entre otros, enfatizar que la ciencia promueve el bien común, exigir que las decisiones políticas se basen en evidencia, que los gobiernos apoyen la investigación científica y tecnológica, y que acepten el consenso científico en temas vitales como el cambio climático.

En la Ciudad de México la Marcha partirá del Ángel de la Independencia, a las 4 de la tarde, para llegar al Zócalo. Si vive en otro Estado, consulte en internet lugares y horarios de la Marcha más cercana (http://bit.ly/2H4txGo).

Lo importante es participar; no falte. ¡Vamos todos a marchar por la ciencia!

mbonfil@unam.mx

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.