• Regístrate
Estás leyendo: Contingencia y complejidad
Comparte esta noticia
Domingo , 19.08.2018 / 07:32 Hoy

La ciencia por gusto

Contingencia y complejidad

Martín Bonfil Olivera

Publicidad
Publicidad

En la Ciudad de México vivimos una doble crisis: ambiental y de transporte. La hemos vivido durante décadas, pero hoy la crisis hace crisis.

Como automovilistas, vemos limitado el uso del auto que religiosamente verificamos dos veces al año, y tememos que la medida "temporal" que amplía el Hoy no Circula a todos los autos se extienda indefinidamente. Y como peatones vemos al ya de por si deficiente e insuficiente transporte público se atestarse aún más.

Hay mucha ciencia detrás de la doble crisis de la CdMx. La fisicoquímica de los motores de combustión interna, que explica cómo quemar derivados de petróleo genera gases de desecho contaminantes. Las ciencias médicas, que nos dan cuenta de cómo estos compuestos dañan la salud respiratoria. La química atmosférica, que nos muestra cómo reaccionan con la energía del sol y el oxígeno atmosférico para generar el esmog fotoquímico, cuyo producto más importante es el dañino y oxidante ozono.

Y está la influencia del clima: estaciones del año, fenómenos irregulares como El Niño y La Niña o el calentamiento global, sin olvidar la dinámica del tráfico y los factores humanos como el cuidado que cada automovilista le da a su motor (y ni hablar de la corrupción).

Todos estos factores se están estudiando científicamente, aunque con resultados poco claros, porque no hay suficientes datos de suficiente calidad, y porque su análisis, aunque se tuvieran, es enormemente complejo.

Pero en estos días el factor más importante parecen ser las decisiones gubernamentales. Se extiende el Hoy no Circula, que según múltiples estudios parece ser una medida más bien inútil y de alto costo social. Se imponen límites de velocidad más bajos, que salvan vidas, pero que perjudican el flujo vehicular y aumentan la contaminación. Y hay políticas de décadas que no mejoran sustancialmente el transporte público, pero sí fomentan construir más nuevas vías para el tránsito particular.

La ciencia podría ayudar a entender mejor estos problemas, pero también a reorganizar racionalmente nuestro sistema de transporte. Solo que para ello se necesitaría voluntad política, expertos capacitados y, sobre todo hacerles caso.

¿Y usted, hoy circula?


mbonfil@unam.mx
Dirección General de Divulgaciónde la Ciencia, UNAM

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.