• Regístrate
Estás leyendo: Las mujeres en la política no vamos a retroceder
Comparte esta noticia

Mujeres con propósito

Las mujeres en la política no vamos a retroceder

Mariela Solís

Publicidad
Publicidad

Vengo de la función pública y de la OSC, entonces conozco un poco sobre la presión y el cansancio que existe hacia la clase política. Entiendo y comparto muchas de las opiniones. Empatizo con la presión. Precisamente fueron esos factores, parte de lo que me llevó a aceptar una candidatura ciudadana.

No justifico que existan campañas negras. Primero, porque insultan la inteligencia de cualquier ciudadano, y envicia el ambiente electoral. La polarización que ocasionan es muestra de qué tan descompuesto pueden estar ciertos entornos dentro de nuestro complejo sistema político. Las campañas negras, además, le quitan atención a lo verdaderamente importante: ¿cómo vamos a salir adelante todos?

“Cuando ellos van bajo, nosotros volamos alto” es una paráfrasis de una emblemática frase de Michelle Obama (‘When they go low, we go high’) haciendo alusión al golpeteo mediático que atizó la campaña de Donald Trump a la presidencia de su esposo, Barack Obama, en 2016. Se refería, precisamente, a tomar una posición de control y de propuesta, por encima de una retórica berrinchuda y beligerante del ahora presidente. Recordé estas palabras, primero cuando la candidata de la coalición Puebla al Frente por la gubernatura, fue el centro de ataques. Después cuando yo misma lo fui.

Los que justificaron ese despliegue de violencia política de género, lo hicieron por dos motivos: por un mal encausado “hartazgo social” y por simpatía política. En ninguno de los dos casos es excusable. Ambos son reflejo de conductas de misoginia que están arraigadas o normalizadas y, por lo mismo, quienes atacan creen que son válidas.

Las mujeres somos víctimas de adjetivos y de ataques todos los días. Pero en nuestra faceta laboral o pública lo somos aún más. De acuerdo a ciertos argumentos, una mujer no puede tener acceso a los puestos o a las candidaturas si no es a través de su relación con el hombre y de su sexualidad. Pero si esa mujer resulta ser del partido opuesto, o va arriba en las encuestas, o ganó una promoción o puesto, quienes perpetúan la violencia de género nos querrán hacer creer que es porque usó más su sexualidad y más su relación con un hombre. Increíble, de primaria, ridículo, pero este argumento ha resultado ser efectivo para una sociedad muy polarizada.

Pues bien, para estas mujeres, las que hemos decido darle voz a otras que no están en la esfera pública, no serán suficientes sus ataques: No nos vamos a ir. Vamos a seguir denunciando y dando voz a aquellas que sufren este mismo tipo de agresión en otros lados. Entiéndanlo: no vamos a asustarnos, no vamos a desaparecer. Aquí estamos y vamos a ir cada vez más alto, por todas.

El 02 de julio, muchos de quienes ahora son blanco de estas campañas tendrán que gobernar o representar para aquellas personas que los insultaron, los persiguieron, los acosaron y los ridiculizaron. Eso, para bien o para mal, es parte importante de la democracia. Muchos de estos actores que llegarán a las cámaras, a los congresos o a los gobiernos, podrán haber sido los autores de mucha de la basura ideológica y electoral, y deberán trabajar con aquellos a quienes atacaron. Durante años, hemos visto con asombro que esto no será un impedimento para la construcción de consensos. Nos sorprenderá al inicio, pero iremos notando que esto también forma parte de la democracia. Finalmente, la mayoría seguiremos levantándonos para trabajar y engrandecer a México, dignificar la ciudadanía, rectificar a la política y seguir tendiendo puentes desde la trinchera en donde nos coloquemos. Esto sí forma parte de una decisión personal. Quien quiera seguir lacerando a nuestra sociedad también estará optando por una forma de vida marginal.

mariela.soro@gmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.