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Martes , 11.12.2018 / 15:34 Hoy

Cartel de espejos

Recuerdos y Sabores de la Comarca Lagunera De la influencia francesa II

María Isabel Saldaña

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Los recetarios, esos escritos de nuestras abuelas, dan cuenta de una parte importante de la vida mexicana. La vida cotidiana se refleja en estos textos a manera de espejo, ya que reflejan una de las facetas de la vida en este caso de la Comarca Lagunera.En otros artículos hemos hablado del segundo mestizaje culinario de la Región Lagunera debido a sus inmigrantes tanto nacionales y extranjeros que por su influencia forjaron una cocina riquísima que hoy disfrutamos los habitantes de esta región. En otras ocasiones he hablado de la importancia de los recetarios, ya que en ellos se encuentra parte de nuestra vida cultural y cotidiana, pues bien Jossie Reynoard de Iriarte me proporcionó los recetarios elaborados por su madre y otro más de su hermana Margot. En estos textos se ejemplifica la vida cotidiana de los inmigrantes franceses en la Laguna. Jossie me platica que su papá Andrés Reynoard llegó a México en 1919 a los 18 años. En Guadalajara contrae nupcias con Margarita que era nieta de franceses y fijan como residencia la ciudad de Torreón. En la Comarca Lagunera había una comunidad francesa importante, miembros de la misma eran: Alberto Genty, Feliciano Chabot , los Nalda, los Gireud, entre otros. Los franceses originarios de los Alpes asentados en Torreón y en Durango tenían la costumbre de cazar codornices, gansos, conejos y venados con los que se elaboraban deliciosos platillos. En al casa de los Reynoard el desayuno era huevo duro, pan con mermelada, fruta, y café con leche. El pan lo compraban en La Colmena podía ser croissants o brioche. Las mermeladas se hacían en casa con la fruta de temporada: zarzamora, durazno, naranja, chabacano, además se hacían conservas para todo el año. Para la comida del mediodía se comía con pan francés. La Ciudad de Paris, la tienda de don Andrés cerraba a la una de la tarde. A esa hora don Andrés iba a la panadería la Colmena que se encontraba en la calle Ramos Arizpe a recoger el pan recién horneado. En la comida se servía una entrada: en invierno: sopa caldosa o una crema y en verano ensaladilla de papas y zanahoria con mayonesa hecha en casa, o verduras cocidas, spaghetti o arroz, carne, pavo, pollo o pescado por último, postres como: Mouse de chocolate, natillas, choux, tartaletas, gelatina con fruta o tarta de almendra. La comida se acompañaba con vino.Como doña Margarita era de Guadalajara se elaboraba comida mexicana como mole, menudo, aguas fresca, tepache. El café lo compraban en el mercado Juárez y se molía en casa. La cena era a las 8 y media p.m. Para cenar había omelet o baguete con carnes frías, ensalada y los adultos podían tomar el “eau d´vie” ( agua de vida ) que es un aguardiente. Aunque no había Club Francés en Torreón , los franceses se reunían los domingos en la casa del señor Genty a jugar bolos, a platicar y tomaban un aperitivo el pastis ( licor a base de hierbas que se diluye con hielo y agua ) y después a comer cada quien a su casa. Una parte importante de su cultura quedo plasmada en la región.No hay duda que la Alianza francesa ha dejado una huella permanente en la comunidad lagunera y ha influido en los modos de vida de esta región.


mary_saldana2002@yahoo.com.mx

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