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Sábado , 22.09.2018 / 13:08 Hoy

Cartel de espejos

México no está para experimentos

María Isabel Saldaña

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El México devastado por el sismo aportó la solidaridad de miles de mexicanos. Hubo oportunistas, noticias falsas, pero también unión y una sincera actitud de apoyar al otro. Miles perdieron sus casas, cientos la vida. La tragedia del Colegio Rébsamen oprimió el corazón de los mexicanos.

La experiencia y el dolor del sismo del 85 tuvo como consecuencia que se hicieran reglamentos para evitar en lo posible otra tragedia, sin embargo la avaricia de constructores y la corrupción de autoridades dieron como consecuencia edificios y casas con problemas estructurales que se cayeron o están en riesgo de hacerlo.

La sociedad civil de todo el país estuvo a la altura de las circunstancias donando en centros de acopio o bien en Fundaciones; los miles de rescatistas organizados para ayudar mostraron lo mejor del mexicano. Después de esa terrible tragedia sigue poner en pie a la Ciudad de México, a los estados de Oaxaca, Chiapas, Morelos, Guerrero. Miles perdieron su patrimonio, otros la vida o la de sus familiares.

Empezar de nuevo y con las precauciones necesarias. Es obvio que la Ciudad de México está en una zona sísmica, sin embargo construcciones coloniales, porfiristas y la emblemática Torre Latinoamericana siguen en pie. Sus construcciones fueron hechas con buena cimentación. Aprender de los errores es la opción que tenemos los mexicanos, aplicar la ley a los corruptos que otorgan permisos de construcción por una pequeña mordida, o empresarios sin escrúpulos que con avaricia quieren que su inversión se quintuplique. Ahora imagine usted una pareja joven que compra su departamento y lo está pagando con grandes sacrificios, o a una persona de la tercera edad que su casa es todo lo que tiene, imagine a su hijita que la va a dejar al colegio y que nunca más la volverá a ver. Y de pronto todo se pierde, sobre todo la vida de familiares o de uno mismo.

Sí, la naturaleza tiene la última palabra, pero podemos minimizar los daños aprendiendo de los errores. Cero corrupción, sobre todo al otorgar permisos a las constructoras o particulares que no cumplan con el reglamento, cero corrupción a los gobernantes que toman el dinero de los mexicanos y que dilapidan el patrimonio del país, cero impunidad, cero oportunismo político. México no está para experimentos.


mary_saldana2002@yahoo.com.mx

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