• Regístrate
Estás leyendo: El veliz de Papá
Comparte esta noticia

Cartel de espejos

El veliz de Papá

María Isabel Saldaña

Publicidad
Publicidad

Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.


Jorge Luis Borges



El nuevo libro de Enrique Ramos Salas “El veliz de Papá” (2014) retrata su familia. La memoria siempre es falaz, se recuerda lo que nos marcó en la vida, y se deja a un lado lo que duele, lo que no nos gusta y lo hacemos de manera inconsciente. Ramos Salas dibuja a un padre bueno y cariñoso y a su lado a una mujer de las de antes, inteligente, de su casa, buena madre y que fue primera dama del municipio de Torreón Ese padre cargaba un veliz y con él traspaso fronteras; en el mismo cabían 11 hijos, su terruño del norte de Coahuila y Torreón, la UAL, el Tec de la Laguna, sus amigos y mas. Ítalo Calvino dijo alguna vez “Los deseos, ya son recuerdos”. Las imágenes que se dibujan como instantáneas desatan los recuerdos que la memoria guarda. La experiencias buenas o malas son aprendizaje que se almacena y comprenden otros signos que nos remiten a otros recuerdos que se encadenan y la memoria repite sensaciones, experiencias, olores y sabores que se vuelven a vivir al recordarlos. Enrique Ramos exorciza su yo interno describiendo las experiencias como las vivió de niño o de adolecente. Nos platica de sus padres, de sus hermanos, de la vida cotidiana, de la familia y de la vida pública de don Heriberto como alcalde de Torreón, como empresario, como funcionario, pero también retrata la colonia Los Ángeles, las casas, las calles, la ciudad, los hermanos y los amigos. La vida cotidiana que se lleva en ese espacio protegido que se llama casa se entrelaza con la ciudad, el otro gran espacio, el de afuera, el exterior.“El veliz de Papá” “era una petaca de metal liviano, color gris claro aluminio, como un cajón portátil de regular tamaño y acabado muy liso. Papá parecía con él detective, sobre todo en invierno, pues se envolvía en gabardina larga, sombrero de fieltro, bien lustrado el calzado, guantes y lentes oscuros” El autor recupera el pasado a través de la escritura para hacer lógico su presente, para entenderse el mismo y comprender a sus padres y su entorno y quizá dejar el legado que recibió de su progenitor para el futuro de sus hijos. Los espejos rotos al fin tendrán sentido.


mary_saldana2002@yahoo.com.mx


Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.