• Regístrate
Estás leyendo: Velando armas…
Comparte esta noticia

De monstruos y política

Velando armas…

Marco Rascón

Publicidad
Publicidad

“Antes de la batalla” es un poema de La Ilíada, donde Agamenón arenga a su tropa advirtiendo de la vergüenza del retroceso: “Cada uno afile la lanza, prepare el escudo, dé el pasto a los corceles de pies ligeros a inspeccione el carro, apercibiéndose para la lucha; pues durante todo el día nos pondrá a prueba el horrendo Ares”.

En silencio y en soledad, se revisa la “la munición de la mente” (Philip Taylor) aquella que “seduce las almas y las mentes de los hombres, explotando su naturaleza agresiva para dirigirlos periódicamente al campo de batalla”.

De esta manera, previos a las Pascuas, se velan las armas antes de la batalla, para caer unos contra otros en desordenada lucha.

A lo lejos el pueblo invocado y tiranizado, observa; y aunque le llaman y se le pide que sea disparada el arma de los votos, en realidad quieren que sea una lucha entre clientelas.

Por eso aún no se decide nada; previo a la batalla, no hay nada para nadie, pues el ejército de los inermes y los excluidos, están en ciernes.

En todo el país predomina la incertidumbre. La guerra no será florida, sino encarnizada.

Predomina la estrategia para demostrar que los otro son peores y se busca ganar con base en tránsfugas y traiciones. La principal arma, son los cambios de bando, los túneles secretos y las emboscadas de los espías.

Los traidores abiertos y ocultos reclaman reconocimiento de héroes y cambiar de trinchera, se hizo el camino fácil para que se olvide su mala historia.

La calma antes de la batalla, genera congoja. Una semana mayor de especulaciones e incertidumbre.

El campo de batalla es una ciudad vacía…

www.marcorascon.org

@MarcoRascon

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.