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Cuestión Política

A Anaya le pesará su fama

Marco Antonio García Granados

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A l adoptar las mismas formas de expresión y actuar de algunos de sus antecesores panistas, sin recato, ni tampoco un ápice de moral, -muchos de esa filiación partidista no conocen la cualidad- Ricardo Anaya, candidato de la alianza, México al Frente, no podrá aspirar a la victoria electoral del inminente 1 de julio próximo. 

Y es que a pesar de lo que afirma en cada uno de sus mítines públicos en los que se presenta, donde acusa a todos sus adversarios políticos de corruptos y cuando él ha sido el actor principal de los escándalos de lavado de dinero, el queretano ya encontró el dicho a modo para ofender sin freno a todos por igual.

Su soberbia es tan grande como su cinismo por lo que ya se atrevió a denunciar ante la PGR al presidente Enrique Peña Nieto, de fraude y cohecho entre otras causas, por el asunto de la petrolera brasileña, Odebrecht, cuando él sabe que la venta de terrenos en su natal Querétaro donde construyó una nave industrial, fueron realizados bajo investigación.

Recuerdo aquel no tan lejano 1992 cuando los entonces integrantes del panismo de convicción, los de la auténtica vergüenza partidista y alineados al Foro Doctrinario y Democrático, renunciaron a su brillante militancia porque el Partido Acción Nacional de entonces, se entregó a los designios del otrora presidente de México, Carlos Salinas de Gortari.

Comandados los albiazules por Diego Fernández de Cevallos, -los que transaban en la residencia presidencial de Los Pinos- fueron expuestos y desnudados de manera pública por los foristas como José González Torres, Bernardo Bátiz, Jesús González Schmal, Pablo Emilio Madero, entre otros panistas de cepa y larga trayectoria, quienes decidieron abandonar al partido de sus amores, por los “arreglos” del afamado jefe con el titular del Ejecutivo Federal.

Transcurrieron 25 años para que Anaya repitiera la misma historia con la actual militancia blanquiazul, donde integrantes de larga trayectoria lo cuestionaron por su agandalle para autoerigirse como el “candidato de unidad” a la Presidencia de México.

Para Anaya no hubo razonamientos ni argumentos válidos de los panistas que encabezados por Margarita Zavala se vieron forzados a salirse por la puerta grande del albiazul por las imposiciones y arbitrariedades del abanderado de México al Frente, que fue avalado hasta por sus enemigos políticos del PRD.

Anaya Cortés tiene enfrente un gran desafío, ya que al perder la elección, enfrentará a la dirigencia y militancia albiazul que lo tiene en jaque desde que compañeros de bancada decidieron irse antes que enfrentar la fuerza de la militancia neopanista.

Sus férreos oponentes que por el momento están bocabajeados por los jóvenes que están muy cerca de él, saldrán el domingo 1 de julio, después de conocerse los resultados oficiales a buscar la revancha, si Anaya no es el ganador.

Sólo hay que esperar 10 días para conocer la verdad final. El resto, a partir de ese momento, será como siempre.

Notas de Trascendencia. Según datos proporcionados por el Instituto Nacional Electoral (INE) son casi 89 millones de mexicanos inscritos en el padrón 2018, del cual, se espera salgan a emitir su sufragio poco más de 55 millones.

Y en esos 10 días que faltan para la celebración de lo que será la jornada electoral de mayor participación del país, Andrés Manuel López Obrador, abanderado de Morena, sigue en la delantera de las encuestas de candidatos de las alianzas y coaliciones a la Primera Magistratura del país, mientras que José Antonio Meade lleva el segundo lugar de la última encuesta documentada por una de las agencias más importantes de México.

Sólo 10 días para conocer la nueva verdad de México. Sólo 10.

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