• Regístrate
Estás leyendo: La verdadera voluntad de pacificación
Comparte esta noticia

Contracorriente

La verdadera voluntad de pacificación

Maite Azuela

Publicidad
Publicidad

Muchos estamos entusiasmados con la valentía y la innovación del discurso en materia de derechos humanos y pacificación a cargo de los responsables del equipo de transición de Andrés Manuel López Obrador. Vale la pena, por lo pronto, abordar dos de las premisas que la ministra Olga Sánchez Cordero ha mencionado como puntos deliberativos de la construcción de los procesos de justicia transicional: la inconstitucionalidad de la Ley de Seguridad Interior (LSI) y una nueva política de drogas.

Antes de conocer el resultado electoral, Sánchez Cordero había anunciado que si llegara a ser secretaria de Gobernación se revisaría la LSI debido a que presentaba “visos de inconstitucionalidad”. El compromiso fue explícito y su postura reiterada en el foro ¿Olvido, verdad o justicia?, celebrado en el Colmex, el martes 17 de julio. Por otro lado la ministra aseguró que su propuesta de despenalizar las drogas es parte de un plan para lograr la pacificación del país, meta para la que el virtual presidente electo otorgó “carta abierta”.

Estas declaraciones incrementan la expectativa sobre la contundencia con la que el Poder Ejecutivo deberá impulsar cambios de fondo, pero las posibilidades de éxito no están solo sostenidas en la administración pública federal, sino que dependerán en buena medida de las prioridades del Poder Legislativo.

La pregunta obligada es ¿por qué en la agenda legislativa de 12 puntos que ha presentado Ricardo Monreal no se integran estas premisas? Si existe una verdadera intención de impulsar la pacificación, este es justo el momento de que las próximas bancadas de Morena en el Congreso incorporen en sus puntos prioritarios de agenda la abrogación de la LSI y, por otro lado, presentar iniciativas de ley para una nueva política de drogas. No está de más considerar que Morena, en la anterior legislatura, presentó una acción de inconstitucionalidad de la LSI ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Las expectativas entonces apuntan también a que se proceda de forma consistente y se abrogue la ley haciendo uso de la mayoría con la que contarán en el próximo periodo.

Habremos entonces de preguntarnos ¿cómo operarán las fuerzas armadas en tanto la Suprema Corte de Justicia resuelve las acciones de inconstitucionalidad? Otra clara señal de intención de pacificación por parte del próximo Ejecutivo federal será la definición del papel que deberán asumir las fuerzas armadas, en caso de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación no resuelva en un plazo razonable las acciones de inconstitucionalidad presentadas tanto por Morena como por la Comisión Nacional de Derechos Humanos y otras instancias competentes.

Estos meses de transición serán fundamentales para dar certeza a los trabajos que el Ejecutivo y el Legislativo emprenderán para la tan esperada pacificación del país. Si son asertivos, definirán con congruencia la ruta de un Estado que asuma su responsabilidad en esta crisis humanitaria.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.