• Regístrate
Estás leyendo: La CDMX, hoy no circula
Comparte esta noticia
Viernes , 19.10.2018 / 02:19 Hoy

Entre ciudadanos

La CDMX, hoy no circula

Ma. del Carmen Platas Pacheco

Publicidad
Publicidad

Los habitantes del Distrito Federal, hoy Ciudad de México, o como sea que se llame el antiguo y bello Valle de Anáhuac, están siendo castigados, una vez más, por el abuso de poder de las autoridades que, en un gesto frívolo y simplista, pretenden acabar con la contaminación ambiental restringiendo aún más el uso de los automóviles particulares, como si la complejidad de los problemas ecológicos admitiera, para su solución, el capricho de decisiones al vapor.

Vale recordar la obligación que recae sobre los ciudadanos de mantener en buen estado sus vehículos, de manera que pasen la así llamada prueba semestral de verificación de contaminantes, sin "brinco". Además, la medida que en este mes de abril ha entrado en vigor exige que sin excepción, es decir todos los autos particulares, dejen de circular un día a la semana y un sábado de cada mes.

Las multas a los conductores y el confinamiento de sus vehículos en el corralón, imponen cargas y molestias excesivas, injustas y por demás arbitrarias a los ciudadanos que, desde luego, no padecen quienes conducen vehículos públicos en esta misma ciudad, empezando por los de transporte de personas, camiones, microbuses, metrobuses, que hacen ostensible derroche de humos contaminantes, lo mismo que las patrullas y los camiones recolectores de basura.

Resulta por demás extraño y decepcionante que quienes gobiernan la urbe metropolitana recurran a una solución que a lo largo de 27 años ha probado su ineficacia para combatir el problema de la deficiente y tóxica calidad del aire. En lugar de acudir al refrito de una solución rancia e inoperante, estos funcionarios tan puestos y dispuestos para los discursos, las giras y los viajes internacionales, de promoción de la ciudad, dicen ellos, deberían trabajar en el desarrollo de políticas públicas que desincentiven el uso del automóvil particular a fuerza de ofrecer transporte público eficiente y de calidad, por su limpieza, seguridad, puntualidad, suficiencia y accesibilidad, tal como ocurre en muchas ciudades capitales de países de Europa que ellos visitan con frecuencia.

Además, también deberían atender, renovar y reglamentar el uso de los vehículos de servicio público, cuyo mantenimiento es nulo, al ritmo de su desplazamiento arbitrario, ruidoso y contaminante, expresión de la impunidad y la corrupción que todos los días circula por la CDMX.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.