• Regístrate
Estás leyendo: Consecuencias
Comparte esta noticia
Domingo , 23.09.2018 / 19:32 Hoy

Vida cotidiana

Consecuencias

Luis Walter Juárez

Publicidad
Publicidad

Pocos son los conductores que realmente respetan el reglamento, manejan a exceso de velocidad, no respetan los señalamientos y ya se ha hecho una costumbre que hablen por celular mientras manejan, pero algunos más “intrépidos”, mandan mensajes de texto o de whats app. Es muy común ver a las personas con el aparato pegado al oído, algunos más traen el teléfono en sus manos y sus dedos se mueven con gran agilidad, sin importarles que de pronto empiecen a zigzaguear o invadan carril, mientras que los oficiales de Vialidad no dicen nada, dedicándose a lo suyo, a infraccionar vehículos que no traen placas, una luz vencida o por cualquier detalle. Pero quiénes pagan las consecuencias de la falta de cultura vial. Los motociclistas. Los accidentes en contra de estos conductores de frágiles vehículos han aumentado, diariamente vemos como se presentan percances en los cuales son impactados, terminando con lesiones que ameritan hospitalización y en algunas ocasiones, las consecuencias han sido fatales.


Todos los días se reportan choques entre autos contra motos, algunos por la imprudencia de los conductores de los vehículos, quienes por ir hablando por teléfono celular, por distracción, por exceso de velocidad, no alcanzan a ver a los motociclistas. Claro que también vemos que en las calles, algunas personas manejan los vehículos de dos ruedas, lo hacen sin respetar el reglamento, se atraviesan al paso de los autos, se cruzan en sentido contrario, dan vuelta en lugares prohibidos y prácticamente retan a los automovilistas, por lo que es ahí cuando se suscitan los accidentes viales. En las calles de Torreón se pueden ver conductores que manejan a exceso de velocidad, pero también aquellos que desesperan, que circulan a 30 kilómetros por hora en los carriles de alta. De pronto se juntan dos que van a la misma velocidad y no hay nada ni nadie que los haga ir más rápido, para no entorpezcan el tráfico vehicular. Por otro lado, la reactivación de la vida nocturna, ha provocado que los accidentes viales vayan en aumento, que los jóvenes utilicen las calles como pistas de carreras, que no respeten las preferencias. Me ha tocado ver como algunos conductores en moto, pasan a exceso de velocidad junto a las patrullas de Vialidad y los agentes no hacen nada, mientras que al conductor de un auto de modelo atrasado, que trae una luz fundida, le prenden la sirena, le dicen “oríllese a la orilla” y de inmediato le encajan el diente. Ojalá que realmente los oficiales hicieran cumplir el reglamento, para evitar choques desiguales entre autos y motos, para evitar que peatones sean atropellados y para evitar que los ciclistas sean mandados a volar.


walter.juarez@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.