• Regístrate
Estás leyendo: Veracidad
Comparte esta noticia
Sábado , 20.10.2018 / 19:02 Hoy

Para Reflexionar

Veracidad

Luis Rey Delgado García

Publicidad
Publicidad

Son las personas la verdadera razón para decir la verdady hacernos cargo de la veracidad, no por amor a la verdad solamente, sino por amor al prójimo.Necesitamos ser veraces porque toda buena relación humana se construye sobre la veracidad.

Cuando abro la boca para hablarle a alguien, decido de forma instantánea que lo que estoy diciendo es realmente lo que estoy pensando o sintiendo pues la persona que me escucha confía en que mis palabras han de revelarle lo que pasa en mi interior.

Las personas que nos engañan nos niegan el derecho de decidir libremente sobre la base de la veracidad, tenemos el derecho de confiar en que un vendedor o un candidato nos dice lo que realmente está en su ánimo.

Si ellos no nos dicen la verdad como realmente la conocen, nos están negando el derecho a decidir libremente.La hipocresía, la simulación, la impostura, el fraude, el disimulo, la manipulación, el disfraz, nos impiden dar nuestra propia, libre y honesta respuesta.

La mentira degrada a las personas que la escuchan, pues quién miente las trata como si no fueran suficientemente maduras o capaces para poder confiarles la verdad.

No necesitamos que nos protejan de la realidad con mentiras.En los caminos retorcidos del mundo, demasiadas mentiras y verdades dichas a las personas que no deberíamos, en los momentos menos apropiados y por razones poco afortunadas nos van llevando a un enredo moral en el que mentir nos permite salvarnos de pequeñas complicaciones.

O ser injustos con las personas y con la verdad misma nos evita el trabajo arduo y difícil de la coherencia y de la integridad.Podemos revisar nuestras propias intenciones y comprobar si estamos siguiendo la trayectoria justa, el camino correcto. La integridad no es una parte opcional de nosotros mismos.

A un buen automóvil puede faltarle el equipo de aire acondicionado, y aún sigue siendo un buen auto. Pero si carecemos de integridad perdemos lo que sostiene otros componentes que forman parte de una buena persona. Perder la integridad es como perder la tracción del automóvil.

Decir correctamente la verdad, decir la verdad justa, a la persona justa, en el momento justo... Ciertamente nuestro mundo sería menos injusto y más auténtico.



luisrey.delgado@grupolala.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.