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Martes , 23.10.2018 / 12:00 Hoy

Tiempo

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Cuando nos preguntamos cómo vemos el tiempo, la mayoría pensamos en una línea en dos partes: el pasado y el futuro. Con cada segundo, el tiempo pasa como un trazo continuo. Esto es exacto, la referencia son los relojes atómicos, el tiempo no deja de transcurrir. Es invariable, irrevocable e irreversible, este tiempo es aquel que los antiguos griegos llamaban “Chronos”, es la dimensión objetiva del tiempo.

Pero también todos tenemos experiencias de la dimensión subjetiva del tiempo, y decimos que “el tiempo vuela”, los momentos bellos parecen pasar más deprisa y cuando nos aburrimos el tiempo parece detenerse. La forma en que percibimos las cosas tiene un valor, da color a las cosas. Por ello expresamos que el tiempo tiene dos dimensiones, una cuantitativa o dimensión objetiva, que es normalizada, mensurable, constante y una cualitativa o dimensión subjetiva, en función del ánimo, de las circunstancias, de los acontecimientos externos y de las personas con quien estamos. Esta dimensión subjetiva o tiempo psicológico es a la que los antiguos griegos denominaron “Kairos”.

Cuando los padres de familia justifican el poco tiempo que pasan junto a sus hijos, el argumento es: “no puedo invertir mucho tiempo con mis hijos, pero el tiempo que paso con ellos es tiempo de calidad”. Pero siempre es necesaria una mínima cantidad de tiempo cronológico para garantizar el tiempo de calidad.

La cantidad de tiempo no es una condición necesaria ni suficiente para el tiempo de calidad, pero contribuye.

El hecho de estar ahí por y con alguien, de dedicar tiempo a desarrollar una idea, incrementará muy probablemente, una relación satisfactoria o que una idea madure.

En una lógica simple en el proceso de repartir el tiempo, alguien tiene que perder y tiende a ser nuestra familia. Mucha gente tiene la creencia mágica de que uno puede invertir muchas horas en el trabajo y aún, de una manera misteriosa, tener tiempo suficiente para la familia, para uno mismo y para los entretenimientos.

El tiempo “Chronos” no se puede comprimir, tiempo de reloj preciso y predecible que se pueden organizar sobre él. La mayor parte de las instituciones financieras son máquinas generadoras de dinero que funcionan sobre ese principio.

Pero la lógica del tiempo de calidad “Kairos” no se puede expresar en una fórmula o algoritmo. El valor de dos minutos puede sobrepasar fácilmente el valor de dos años. Estos dos minutos pueden significar la diferencia entre una decisión brillante y otra fatal, entre ganar o perder a una persona en nuestra vida.

“Sabia virtud de conocer el tiempo…”


luisrey1@prodigy.net.mx

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