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Martes , 11.12.2018 / 00:05 Hoy

Para Reflexionar

Conflictos

Luis Rey Delgado García

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Todos conocemos a personas que todos los días tienen conflictos con la gente de su entorno. Quizá, también podemos observarlo en nosotros mismos. 

 
Los conflictos interpersonales son aquellos que tenemos con otras personas por falta de comunicación, empatía o escasa inteligencia emocional. Los conflictos interpersonales suelen ser debidos a uno mismo y también porque no entendemos el comportamiento del otro. Cuando se tienen conflictos, generalmente las personas, entre otros motivos, son personas poco flexibles que perciben que la culpa de sus problemas o frustraciones siempre dependen de los demás, del exterior. Por eso están en constante lucha con su entorno. 

Tienen lo que en psicología se llama, “locus de control externo”, esto es, las situaciones, acontecimientos o cosas que le pasan no dependen de la persona en sí, sino dependen del exterior, y lucha con el exterior para cambiarlas. Sin embargo, y salvo casos excepcionales, la mayoría de las situaciones, experiencias o cosas que nos pasan, dependen de nosotros mismos. Cuando pensamos que las cosas que nos ocurren principalmente depende de nosotros, que somos los principales protagonistas, es porque tenemos ·” locus de control interno”. Esto nos permite poder cambiar las cosas, y dirigirnos a donde queremos sin necesidad de luchar constantemente con los demás. Me percibo como parte del problema y por tanto también parte de la solución. El punto clave es tomar responsabilidad de nuestras acciones, y no hacer por tanto responsables a otros. Salvo en ciertos casos, donde no es así, donde podemos asumir responsabilidades que no nos corresponden. Lo verdaderamente sabio es reconocer donde empieza y donde termina nuestra responsabilidad para no caer en conflicto o gestionar el conflicto adecuadamente.

En ocasiones nos falta empatía para identificar lo que le importa al otro, no somos capaces de ponernos en su lugar. Si logramos empatizar podemos tener una actitud de respeto, dialogo, puedo preguntar, y comparto lo que pienso y siento. Si no logro ver la postura del otro, o la malinterpreto, entonces no la acepto, considero que está equivocado.

Cuando soy capaz de comprender el punto de vista del otro, aunque no lo comparta, puedo encontrar caminos para enfrentar con mayor claridad el conflicto. Considerar que los conflictos generan miedo y por tanto hay que evitarlos, que siempre acaban mal, no es funcional, podemos considerar que el conflicto nos permitirá comunicar los diferentes puntos de vista y llegar a un acuerdo satisfactorio. Habrá que aprender a pelearse bien, para que del conflicto surja un nuevo aprendizaje.



luisrey1@prodigy.net.mx

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