• Regístrate
Estás leyendo: Lo que cuesta la cuesta de enero
Comparte esta noticia
Lunes , 16.07.2018 / 05:40 Hoy

Columna de Luis Petersen Farah

Lo que cuesta la cuesta de enero

Luis Petersen Farah

Publicidad
Publicidad

Terminó por fin el larguísimo puente anual Guadalupe-Reyes con todas sus evasiones y su bienestar inflado. Hoy comienza formalmente la cuesta de enero. Es una cuesta en varios sentidos. Muchos esperaban la llegada de este 7 de enero para ponerse a dieta después de casi un mes de buñuelos, galletas, chocolates y ponches. Anoche todavía comieron su última rebanada de rosca y, sobre todo si se sacaron el monito, sólo tienen de aquí a la Candelaria para hacer un lugar a los tamales. Su cuesta de enero sí que cuesta trabajo: se siente en el estómago.

Otros aguardaban este martes para hacer ejercicio (no pocos, para hacer el ejercicio que nunca han hecho, hay que decirlo). Para recuperar la condición perdida tras un diciembre dedicado sistemáticamente a bajar la guardia, buscarán sistemáticamente bajar la panza con unos minutos de carrera madrugadora. Es su cuesta, y vaya que cuesta con este frío. Se siente en las piernas. Debo confesar que en mi caso, siendo mi único deporte la caminata con perro (viejo), no hay mucho qué recuperar en cuanto a condición ni hubo una pérdida decembrina significativa, pues mi fiel acompañante no me permitió siquiera el relajamiento navideño. No hay duda de que el hombre es el mejor amigo del perro, sobre todo porque su comida llevará 16 por ciento de IVA.

Es que la verdadera cuesta que le espera al país es la de un enero después de la reforma hacendaria. Tal vez apenas hoy, que reinician las actividades escolares, estaremos dándonos cuenta de lo que nos cuesta esta cuesta. Se siente en el bolsillo. La magia de los Reyes terminó ayer. A las apreturas normales de cada año se suman ahora las reformadas: un ISR recargado para los mejores sueldos. Nuevos impuestos para la gasolina, los refrescos y las bebidas azucaradas, las botanas, el pan dulce y todo lo que contenga un alto contenido calórico. Los autobuses foráneos pagarán 16 por ciento de IVA. Y aquí, en Monterrey, el transporte sin Feria, veinte por ciento más.

Es una cuesta empinada y costará cara. Más cuando venimos de un año de muy poco crecimiento, de empleo insuficiente y de incertidumbre en las empresas.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.