• Regístrate
Estás leyendo: Elogio del desacuerdo
Comparte esta noticia
Domingo , 17.06.2018 / 18:46 Hoy

Columna de Luis Petersen Farah

Elogio del desacuerdo

Luis Petersen Farah

Publicidad
Publicidad

Lo que podría lastimar es la ruptura. Pero la discusión entre poderes y el contrapeso que estos ejercen entre sí, eso es simple y llana democracia. Un buen debate siempre fortalece a la comunidad.

Llama la atención que el Congreso de Nuevo León haya sido durante años acusado de no servir para nada, y cuando por fin intenta cumplir una parte de su función, como factor de equilibrio, se le acusa de estorbar.

Las instituciones funcionan cuando son capaces de asumir desacuerdos. Y hay dos maneras de que no funcionen: una es cuando no son capaces de abrir la discusión, la otra es cuando no logran llegar al acuerdo. La primera es la que habíamos visto aquí, la de un Congreso sometido al Ejecutivo; la segunda es la que sin duda algunos quieren ver ahora, como un obstáculo para el gobierno.

No estar de acuerdo, es decir, debatir y argumentar, no es en absoluto un pleito: es hacer política. Es oponer un punto de vista diferente para que sea incorporado en el resultado al final.

Tampoco se trata de llegar a un simple "ni tú ni yo". Se trata de argumentar lo mejor para el corto, mediano y largo plazo del Estado, cosa que tiene un grado de dificultad considerable.

Así, pues, no queda más que celebrar que el Gobierno Estatal haya presentado y argumentado su veto a la Ley de Coordinación Hacendaria y a la desaparición de la tenencia.

Lo que no se vale es negarse al debate, ni tirarse al suelo para no entrar en discusión. Ni desde el Gobierno ni desde el Congreso. Para eso están, para eso se les paga, para eso aceptan estar donde están.

Una sociedad que debate fuerte, dentro y fuera de sus instituciones públicas, es capaz de decantar sus opiniones, de rescatar los puntos que considera válidos y desechar los que no considera así. Es una sociedad que se fortalece.

Creo que hay que enfocar así estas dos semanas de tensión entre Congreso y Gobierno de Nuevo León. El punto de partida es que no existe eso de tener la razón completa y para siempre. Todo es discutible: los verdadazos no son democráticos. A nadie se le puede acusar de entrar en debate.

luis.petersen@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.