• Regístrate
Estás leyendo: El modelo Nuevo León
Comparte esta noticia
Martes , 18.09.2018 / 22:55 Hoy

Columna de Luis Petersen Farah

El modelo Nuevo León

Luis Petersen Farah

Publicidad
Publicidad

Algo se hizo bien en Nuevo León para recuperar la tranquilidad ante el conflicto con el narco. Las cosas han cambiado para bien y, eso, nadie que tenga un poco de memoria puede negarlo.

Tanto es así, que gente sale a las calles a cualquier hora y que en el país se habla de Nuevo León como un caso de éxito. Los gobiernos de otros estados actualmente en problemas han volteado hacia acá en busca de aprendizajes.

Es el caso de Jalisco, estado en situación de perplejidad, así como estuvimos nosotros desde 2008. Ayer vino el gobernador Aristóteles Sandoval con un grupo de jaliscienses para reunirse aquí con el Gabinete de Seguridad y con miembros de la IP local. Sandoval me comentó que se notaba el esfuerzo común de Nuevo León alrededor de la seguridad, más allá de las diferencias políticas que afloran actualmente.

¿Cuáles son los elementos de este “modelo Nuevo León”?

1) Se trató, efectivamente, de un esfuerzo común. La consigna era “No politicemos la seguridad”. Y se cumplió, al menos en la parte más álgida de los conflictos. Las reuniones operativas en las que participaban gobierno, fuerzas federales municipios, funcionaron. El Consejo de Seguridad en el que participó la IP, también. Y hubo acuerdos entre gobiernos de colores diferentes.

2) Apoyo del Ejército y al Ejército. En algún momento se vio, con razón, a los soldados como la única salvación ante el embate de los grupos criminales. Las encuestas reflejaron una altísima confianza en esa institución.

3) Fuerza Civil. La creación de una “policía estatal desde cero” fue el proyecto clave que permitió a Nuevo León comenzar a caminar hacia una cultura policial diferente. En este proyecto fue donde más se hizo patente el trabajo conjunto de distintos sectores. La confianza en Fuerza Civil se notó de inmediato.

4) Depuración policíaca. Con el apoyo del Ejército y de la incipiente Fuerza Civil, las policías, estatales y municipales, lograron una depuración sin precedentes, basadas en pruebas de control y confianza. Corporaciones enteras eran llevadas a las pruebas, mientras el Ejército tomaba el control.

Se ha logrado mucho. Es algo que vale la pena observar en estos tiempos de división electoral, porque aún falta por caminar y sólo juntos es posible.

luis.petersen@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.