• Regístrate
Estás leyendo: El agua reconoce sus cauces
Comparte esta noticia
Martes , 19.06.2018 / 16:54 Hoy

Columna de Luis Petersen Farah

El agua reconoce sus cauces

Luis Petersen Farah

Publicidad
Publicidad

El video de Santa Catarina es impresionante. Tomado desde una ventana, se ve con toda claridad un grupo de automóviles arrastrado por la corriente. Lentos pero imparables, los carros avanzan a medio hundir, dando vuelta sobre su propio eje y golpeándose en una especie de danza macabra. Junto a los autos, actores principales, pasan flotando enormes bolsas de basura.

Llovió mucho, es cierto. Pero no es la primera ni la última vez. Independientemente de los estragos causados por el viento, que tampoco fue excepcional, el agua que cayó la tarde del lunes ha caído muchas veces sobre la zona metropolitana de Monterrey. No hay traición de la madre naturaleza.

En todo caso la traición es a ella. Al menos por dos razones:

La primera es porque durante años hemos construido encima de los cauces naturales del agua, de ríos y arroyos que no dejarán de buscar su salida por ahí mismo.

En algunos casos se construyen ductos que, para la forma sorpresiva de llover en estas tierras nuestras, nunca serán una garantía. Un drenaje pluvial bien hecho ayudaría, no hay duda, pero de eso estamos a años luz y a muchos millones de pesos de distancia.

No son uno o dos cauces los que han quedado pretendidamente desaparecidos o entubados de forma insuficiente en nuestra ciudad. Nos asustaríamos de ver la cantidad de escuelas, estacionamientos y edificios públicos asentados en lo que debería ser propiedad exclusiva del agua y que cuando menos lo esperemos, reclamará.

La segunda razón es la basura. En el video de Santa Catarina, disponible en redes sociales, se ve pasar hasta un contenedor arrastrado por el agua en un estacionamiento. Y el municipio de Monterrey publicó ayer una cifra espeluznante: entre la noche del domingo y la mañana del martes se recogieron 30 toneladas de basura, en gran parte bloqueando las alcantarillas.

Es una bomba de tiempo, dijeron ayer los coordinadores de bancada en el Congreso. Y sí lo es. ¿Quién tiene la culpa? Autoridades complacientes, constructores mañosos, ciudadanos sin responsabilidad... ahí les hablan.

luis.petersen@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.