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Sábado , 23.06.2018 / 11:25 Hoy

Tribuna futbolera

La última y nos vamos

Luis Miguel Rodríguez Cruz

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El Santos se despide de su afición en éste torneo. Una última cerveza en el estadio no viene mal. Al contrario, viene muy bien porque ya se acabó esto, porque será hasta el otro torneo cuando se reencuentren los amigos en el estadio y teniendo la esperanza que otorga el futbol con su gran capacidad para regenerar ilusiones en cada torneo. Una esperanza válida porque para eso está el futbol, para volver a creer.

Su equipo, el Santos, al final dio síntomas de mejoría; el partido ante Monterrey arrojó buenas cosas y es innegable que el Santos mereció más, seguramente hasta mereció ganar. Pero el sentimiento de impotencia impera entre el aficionado que nota que su equipo no tiene muchos alcances.

El TSM tuvo muy buenas entradas.

La afición en ningún momento quedó a deber. Hay un factor predominante: ir al futbol en domingo es una bendición y una enorme tradición lagunera. Seguramente la asistencia fue más por el hecho de respetar una tradición que por ir a ver al Santos. Porque ir a ver al Santos fue garantía de aburrimiento; lo divertido, lo placentero, fue asistir al recinto, a la experiencia TSM. Y bueno, si de paso el equipo divertía en el acto, pues bienvenido era. Hoy se cierra con manteles largos porque viene el América con todo y su poderío que ya está colgado con pincitas. La brutal crisis que azota a Televisa ha mermado toda la estructura organizacional de la empresa propietaria del América.

Seguramente habrá mayoría americanista en el estadio. Esa es una muestra irrefutable de que el Santos ya no impone respeto y nadie se intimida con él. Un estadio local invadido por camisetas visitantes no cae nada bien para el contexto local, aplicado a todas las índoles sociales y organizacionales. Seguramente será un éxito de ventas gracias a los americanistas. Sí, el América va a llenar hoy el TSM…

El Santos, no. Y que quede claro que hubo una época en donde si se paraban 100 americanistas en el estadio del Santos era mucho decir, por si algún despistado sale con el argumento de que las Águilas arrastran público a todos los estadios. Aquí antes no era así.

¿Qué le corresponde hacer al Santos? Tumbar al América para que no se sienta que lo puede todo en la liguilla, darles un susto futbolístico para que la afición lagunera se retire digna y decorosa, orgullosa de sus muchachos que en el último partido les dieron una bonita alegría.

Esperemos que hoy los jugadores tengan la cabeza en el partido y no en las vacaciones.

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