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Miércoles , 18.07.2018 / 21:24 Hoy

Tribuna futbolera

¿Con qué ánimo?

Luis Miguel Rodríguez Cruz

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Santos entra en escena. Siboldi declaró entre semana que “En lo anímico estamos fuertes y fortalecidos”. Nadie se lo cree. Solamente ellos… o seguramente ni siquiera los jugadores. Solamente él, Siboldi.

Pareciera que con el Santos ya nada tiene sentido, que se han perdido muchas cosas y otras se dejaron en el camino. Es tan duro que el aficionado tiene palpitando en su corazón la sensación de que ver al Santos es sinónimo de tristeza, desesperación y sufrimiento. No hay funcionamiento de nivel en el plantel. Los que están no cuentan con un talento significativo (salvo esporádicas excepciones) y en cada partido se encargan de agigantar más sus defectos. Lo único positivo es saber que el rival es Pumas, un equipo del mismo talante que el Santos: malo.

El Santos debe apelar a lo mismo que apelará Pumas: su orgullo. Ésta es la última oportunidad para que el Santos comience a cimentar la ilusión final de sus aficionados de cara a la última jornada cuando el TSM reciba al América. Por eso los de Siboldi deben ganar hoy. Hay que agarrarse a la esperanza de que uno de los peores delanteros de la historia del club tenga una buena tarde, que la línea defensiva encuentre coordinación sobre la marcha y que el medio campo encuentre caminos despejados para poder construir; porque si los encuentra con tráfico rival no será solvente para producir. Así de lastimoso es: el Santos solamente puede crear futbol a través del error del rival y no de su capacidad para construir, para inventar, para crear.

Nunca es tarde para hacer las cosas bien. Cada punto obtenido y cada unidad que se deja escapar, cuenta. El Santos no puede dar esfuerzos en vano porque su existencia en primera división ya no está garantizada. Ante Monterrey fue comprensible sucumbir porque no tiene el Santos herramientas para poder mermar el funcionamiento de los Rayados. Digamos que es una derrota calculada, programada.

Pero ante Pumas no hay esa condicionante. Para el partido de hoy se esperan dos equipos defectuosos y deteriorados por el maltrato futbolístico que han recibido en éste torneo. Eso los empareja en prácticamente todo.

La traducción es que el Santos no tiene pretexto para no ganar.

Si el Santos quiere evitar que el TSM sea mayoría americanista el próximo domingo debe empezar por lo primero: ganar hoy. Lo último que le falta a la maltratada afición lagunera es que el Corona se pinte de amarillo y que el América se lleve los 3 puntos.

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