• Regístrate
Estás leyendo: Rubén Darío (1867-1916)
Comparte esta noticia
Sábado , 23.06.2018 / 00:28 Hoy

El camaleón peripatético

Rubén Darío (1867-1916)

Luis Miguel Aguilar Camín

Publicidad
Publicidad

Este sábado 6 de febrero —le recuerdo al camaleón peripatético en el cuarto donde escribo—, se cumple exactamente el Centenario de la muerte de Rubén Darío. Hemos hecho por eso un artículo en verso. Más largo de lo incluible. Damos una versión abreviada donde los corchetes indican cortes. Va.

Nuestro Señor Darío:

Tú mil perdonarás que te hable yo de

Tú, y en tu Centenario. [...]

No acostumbro la segunda persona

Del singular, a veces

Ni para dirigirme a un mí-mismo;

Disculpa entonces que haga

Una excepción, y que tal excepción

Sea puesta en silva. [...] Mira, Rubén:

La cosa sigue igual que hace cuarenta

Y nueve años [...] en el Centenario

De tu nacimiento. Ahí

Jorge Luis Borges dijo más que menos:

Cuando un poeta como él ha pasado

Por la literatura

Todo en ella cambia. No importa nuestro

Juicio personal. No importa la aversión;

No importan preferencias;

Casi no importa si lo hemos leído

Porque una transformación

Misteriosa, inasible

Y sutil ha tenido lugar sin que

Lo sepamos. Su labor

No ha cesado y no cesará. Y quienes

Alguna vez lo combatimos, vemos

(Es 1967)

Que lo continuamos. Muy bien podemos

Llamarlo el Libertador.

¿Qué más querrías, Rubén?

Este 2016

Quien pasa tus páginas [...]

No puede en efecto sino concluir:

Hasta tu ripio más raro refresca;

El más "decorativo" de tus cisnes

Hoy sigue siendo el Cisne. [...]

Los nombres que desfilan por tu obra

—Pan, Venus, Li Tai Pe, Watteau, o Quirón—

No opacan a los nombres de mujeres

Que cruzan por tu infancia:

Jacoba Tellería,

Hortensia Buslay, o Juana Catina.

Y tu descubrimiento de Paul Verlaine

No es mayor a lo que te hizo descubrir

Tu tío abuelo [...], Félix

El coronel: te enseñó

A montar a caballo;

Él te reveló los cuentos pintados

Para niños; el champaña —así escribes—

De Francia; las manzanas

De California; y te llevó —qué cosa—

A conocer el hielo. [...]

Lo mismo sirves para El Declamador

Que para admirativa

Lectura fiel de culto.

En realidad eres indivisible: [...]

"Los motivos del lobo", El Declamable,

Viene del mismo modernísimo autor

Que urdió la Epístola a Madame Lugones. [...]

(De este último poema

Vuelvo siempre a la parte en que refieres

Cómo respiras el salitre y yodo

Brindados por las brisas

De mares mallorquinos;

Y añades enseguida

Que como Kant y como el asno, piensas.) [...]

Inventaste la pérdida del reino

Y la plural historia del celeste

Corazón. Percibiste

Que la rosa sexual al entreabrirse

Conmueve todo lo que

Existe. [...]

Es tuyo este misterio:

Cómo una absorta concha de tortuga

Dirá el dolor de Orfeo

Cada vez, y cada vez, y cada vez.

Amén, Rubén. Perdura

Con el horror de la literatura,

Y el buey al que viste echar

Vaho un día de tu niñez.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.