• Regístrate
Estás leyendo: Caos gasolinero, el poder del "huachicol"
Comparte esta noticia

Opinión

Caos gasolinero, el poder del "huachicol"

Luis Lozada León

Publicidad
Publicidad

Decididamente marchamos a pasos agigantados hacia una conmoción, que, iniciándose en un punto en el país, o con el cierre de un ducto de Pemex, pueda propagarse, es decir, se encienda la pradera a todos los estados vecinos y agite la sociedad hasta instancias nunca vistas, inéditas.

La tendencia en Europa y países desarrollados, es reducir el consumo de gasolina e implementar la marcha de los automóviles por otros medios energéticos. Así se ha expuesto en las exposiciones de los automóviles eléctricos y solares de última generación, pero para esto aún falta tiempo.

Se dice que durante la gestión de Peña Nieto ya se probó cerrar temporalmente algunos ductos de gasolina. Calderón, en su twitter, perjura que ya combatía el problema desde su sexenio, pero nada sin precedentes como lo que hemos estado viviendo en estas primeras semanas del 2019.

En varios estados de la República Mexicana, principalmente en la zona centro, no hay gasolina. Próximamente nosotros empezaremos a sentir la escases de este importante líquido, y si hay escases de gasolina aparejado va a ir la escases de insumos y la consecuente subida de precios, porque el capital no tiene patria, y la 4T tiene mucha, no faltará aquel que anunciará la confiscación de algunas aéreas estratégicas de producción de perecederos, alimentos, pastas, jabones, papel del baño, etc. etc.

Se han abierto tantos frentes, que no sabemos si será posible cerrar algunos, “el que mucho abarca, poco aprieta” remembrando a mis tías que decían el popular refrán.

Palmar de Bravo, Acatzingo, Tepeaca, Tecamachalco, Huixcolotla, Quecholac, Huejotzingo, San Matías Tlalancaleca, San Martín Texmelucan, el famoso triangulo rojo, que ya ni es un triángulo, ya es un trapecio; muchas entidades más del estado han reportado derrames y fugas por ordeña de combustibles en ductos de Petróleos Mexicanos por mucho tiempo, de la noche a la mañana esto no se resuelve, y menos con medidas drásticas y de cuestionable eficacia.

A la muerte de mis queridos amigos Martha Erika y Rafael, lo primero que pasó por la mente de muchas personas que se oponían a su mandato, fue echarle la culpa al huachicol. Yo creo que esa línea de investigación, dado el caso, no debe desecharse, y se deberá interrogar a aquellos diputados y demás servidores públicos que se refirieron en lo conducente a ese problema.

La única solución para terminar con el huachicoleo es reorientar pueblos enteros y hacerles entender que aunque el petróleo es nuestro, no podemos disponer de este al libre albedrio, al antojo, porque ahora quítales la idea que no están robando, que están disponiendo también ellos de algo que es suyo, que les corresponde según propaganda de algunos líderes de Morena.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.