• Regístrate
Estás leyendo: México: sentido patético del existir
Comparte esta noticia

Ciencia y política

México: sentido patético del existir

Luis Eugenio Todd

Publicidad
Publicidad

Una crítica al Día de los Muertos.


México es una potencia cultural, me señaló el embajador de Brasil cuando estábamos en la Unesco. Esto lo confirmé con mi conocimiento de la historia de nuestra nación. Sin embargo, la Conquista, que derrumbó los ídolos y suplantó nuestras tradiciones indígenas, hecha por aventureros españoles y posteriormente la Colonia, que trajo una enorme dependencia y sacrificio de nuestros valores etnológicos, nos dio pautas para iniciar la tolerancia al fracaso y a continuar la costumbre precolombina de la muerte prematura como algo natural.

Y si a lo anterior le agregamos Independencia sangrienta y la Reforma, con las guerras intestinas, y una revolución que duró 11 años y mató al 10% de la población, podemos reconocer por qué se sigue reconociendo en México un culto a la muerte, que se festeja con La Catrina y las calaveras, en un día de noviembre, lo que ha sido considerado en forma extraña patrimonio histórico por la Unesco.

Esta pérdida de nuestra identidad nos ha empujado a la globalización extrema y nos ha hecho faltarnos el respeto a nuestro pasado histórico y etnológico, colocándonos en desventaja con otros países orgullosos de sí mismos, pues hasta en el deporte estamos acostumbrados a ser buenos perdedores; y con la frase equívoca de que lo que importa no es ganar, sino competir, hemos aceptado este patético sentir, que nos da minusvalía nacional.

Si a esto le agregáramos que las esperanzas que hemos tenido en políticos y líderes que nos han defraudado y que resultan en un fiasco que nos hace más pobres y más dependientes, podemos justificar por qué tenemos escondida una bandera, con una águila orgullosa y libre, y le damos tributo, admiración y un día nacional y admiración a una calavera muerta, triste, pero aparentemente risueña, para burlarnos de ella y de la inexorable muerte, pero siempre siniestra que nos acompaña en nuestro interior e impide nuestro orgullo nacional y a la que debemos expulsar para siempre..



Descartes: Pienso, luego existo. El culto a la muerte debemos cambiarlo por el culto a la vida y la libertad.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.