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Ciencia y política

Los números alegres

Luis Eugenio Todd

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Me refiero a los candidatos.  


Tal parece que los candidatos a la presidencia de la República creen que porque manejan números positivos de algunas encuestas van a poder superar la realidad. Me refiero a que, según ellos, ya lograron el triunfo, pues en “esas encuestas” tienen puntos de ventaja, que pueden ser 40, 10 o 15, y en otros casos se dicen ya en segundo lugar, por lo que, afirman, fácilmente le ganarán al puntero. Así sucede también con los demás candidatos a los diferentes puestos de elección popular. Yo también soy un amante de las matemáticas y por supuesto que creo que las encuestas fueron un avance importarte a lo largo del siglo XX y del XXI y que tienen un valor estadístico importante y además pronostican hasta cierto punto la realidad, de acuerdo a las múltiples variables que definen el posicionamiento de cada candidato, aunque cualquier cosa puede suceder semanas o días antes y se caen los pronósticos, como ha sucedido en México y en otros países del orbe. El mejor ejemplo es el de Trump, que iba perdiendo en las encuestas y al fin, por la atropellada fórmula de votar de millones de norteamericanos, perdió Clinton y ganó el complejo y confuso presidente actual de los EU, que está poniendo en entredicho no a un país, sino al mundo, porque nadie sabe qué va a hacer, ni qué determinación va a tomar. Yo pienso que los candidatos deben creer en las encuestas, pero no abusar de los números e irse con mucho cuidado y con realismo en los siguientes días, porque cualquier sorpresa puede acaecer y tendremos muchas decepciones.  

Descartes: Pienso, luego existo… Los números de Pitágoras no se equivocan, pero las encuestas sí tienen margen de error.

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