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Domingo , 27.05.2018 / 15:32 Hoy

Ciencia y política

La inteligencia artificial

Luis Eugenio Todd

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“Lo bueno y lo malo.”


Está de moda y en efecto, ya hay avances importantes para la inteligencia artificial. Es decir, se trata de suplir la corteza cerebral y hasta la corteza emocional con mecanismos cibernéticos y de tiempo real para poder lograr una nueva tónica moderna que asegure que la inteligencia definida ésta como la capacidad de tener alternativas y de utilizar al máximo los rasgos cognitivos, va a suplirse por mecanismos artificiales en donde las máquinas van a tener un papel preponderante en el razonamiento y en toda una gama de fuerza eficiente que suplirá la convencional, que nos fue dada por el Creador y que forma parte de la masa cerebral.

Hay experiencias recientes impresionantes en todos los campos de la cibernética y de la fórmula de asociar y conectar sistemas de tiempo real a través de conexiones que suplen las neuronas y que además, ocupan espacios y tiempos más eficientes y logran así una mayor velocidad de conexiones y de resultados que no tendrán el margen de error que usualmente tiene el pensamiento humano, cuando combina la emoción con la razón.

Hay desde la época de Bill Gates y Steve Jobs, toda una tendencia que además ahora se transforma en interrelaciones que propician una velocidad nunca antes vista de razonamientos y de interconexiones que van más allá de lo que nunca soñamos en el género humano.

Los avances en resonancia magnética funcional, suplirán el derecho penal, porque no habrá duda de verdad o mentira, y además las conexiones interinalámbricas podrán a mayor fuerza y potencia, conectar las neuronas artificiales y acelerar avances en ciencia y tecnología nunca antes vistos en los tiempos pretéritos.

Estamos entrando a una velocidad de interrelación increíble, pero siempre nos quedará la duda de si eso realmente mejorará la moral privada y pública y el marco ético de comportamiento que Dios no legó para que los seres humanos pudiéramos coexistir y convivir entre sí en paz y armonía.

Ojalá que esta fuerza nueva no nos haga perder los sentimientos y la tendencia a amarnos los unos a los otros.

Valga esta reflexión para meditar que los avances de la ciencia deben ser en beneficio del hombre y no en contra.

DESCARTES: Pienso, luego existo… La ciencia nunca debe estar por encima de la moral.

luisetodd@yahoo.com

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