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Jueves , 19.07.2018 / 20:44 Hoy

Ciencia y política

Héctor Aguilar Camín, el teólogo

Luis Eugenio Todd

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Hay que sentir, no sazonar.”


Ahora resulta que uno de los intelectuales más preclaros de México se está metiendo a teólogo y a intérprete de la Biblia, lo cual es muy complejo, pues inclusive existen universidades que dan la maestría en esa temática, que es muy difícil de enseñar; razón por la cual la Iglesia original se ha dispersado en muchas áreas.

Yo no he sido un buen católico, porque si bien creo en Dios, soy objetivo con las labores sociales y políticas de la Iglesia, pero nunca he dudado de la existencia de un ser trascendente, que si bien con ello no estuvo muy de acuerdo Stephen Hawking, el célebre físico, cosmólogo y divulgador científico, hay la posibilidad, como dijo el físico, filósofo y matemático francés Blaise Pascal, de que esto sucedió por una decisión omnipotente y personal de Dios, creando el universo y todo lo demás.

Héctor Aguilar Camín hace argucias sobre los contenidos de las sagradas escrituras que integran el Antiguo y el Nuevo Testamento, lo que en efecto son difíciles de explicar, porque los tiempos han variado y las calificaciones a diferentes circunstancias son distintas. Yo conozco personajes que han estudiado la Biblia, la practican y la leen cotidianamente y no pueden llegar a integrar el fenómeno de la ciencia con la religión, pero sí conservan el hálito de esperanza de que este mundo cruel, que ha generado tantas injusticias, no puede ser el final de un universo creado por un Dios.

En lo que sí estoy de acuerdo es que el infierno no debe existir, porque siempre hay un arrepentimiento.

DESCARTES: Pienso, luego existo… Héctor es intelectual, Dios es otra cosa.

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