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Miércoles , 17.10.2018 / 18:13 Hoy

Desde mi rincón

Simplemente “se daba”

Luis Augusto Montfort García

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Quedaba poca nieve en el recipiente que la mujer destapó para servirla a su familia. Como no había mucho en el refrigerador, se las había ingeniado a última hora para preparar algo ante el aviso inesperado de que la visitarían. Sin embargo; como en tantas otras ocasiones cuando vivían todos juntos, con unos cuantos alimentos sencillos logró que los platos se vieran bastos y apetitosos.

Aquellos habían sido tiempos difíciles recordaba el padre, no había dinero que alcanzara para cubrir la catarata de gastos: colegiaturas que aumentaban año con año, ropa que de un mes para otro ya no “quedaba”, gastos médicos, de renta, de luz, de agua y un interminable etcétera de imprevistos, que de un modo u otro se habían superado, pero que en más de una ocasión lo habían hecho preguntarse “¿y yo cuando?”.

Ahora vivía cada quien su propia vida independiente. Pero años atrás, ante el reto de “sacar a los hijos adelante”, la mujer había conseguido un empleo sin por ello descuidar las funciones de esposa, ama de casa y madre: “Estirar” con paciencia “el diario” para adquirir la tela que con habilidad de costurera improvisada, convertiría ella en el vestido o la prenda para tal o cual fiesta o graduación; lavar, coser, cocinar, limpiar, trapear, barrer, mediar pleitos, curar, festejar cumpleaños, supervisar trasnochadas tareas y manualidades escolares así como muchas otras actividades, habían sido durante mucho tiempo su prioridad, sin que olvidara aplicarse el corrector qué, bajo sus ojos disimulara las profundas ojeras producto del cansancio, en un intento de seguir viéndose joven y atractiva para su marido.

Era momento del postre y sin dudarlo, mientras charlaba y reía la mujer trazó unas líneas sobre la superficie de la nieve, sin hacer ningún comentario y sin reservar para ella porción alguna, separó tres trozos que repartió luego entre cada uno de sus invitados. La madre no necesitaba preguntarse “¿y yo cuando?”, simplemente “se daba”, como siempre lo había hecho.


lamontfort@yahoo.com.mx

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