• Regístrate
Estás leyendo: La mala y la buena de Google
Comparte esta noticia
Jueves , 13.12.2018 / 20:24 Hoy

Desde mi rincón

La mala y la buena de Google

Luis Augusto Montfort García

Publicidad
Publicidad

El uso repetido y frívolo de algunas palabras ha hecho que con frecuencia éstas pierdan la fuerza de su sentido original. O dicho de otra manera; las palabras se desgastan cuando se “manosean” grosera y descuidadamente (tal como sucede con la calidad de las relaciones de pareja). El asunto pudiera parecer intrascendente si no fuera porque resulta qué, cuando pensamos lo hacemos usando palabras, que en forma de ideas, imágenes o representaciones, nos ayudan a construir conceptos, que a su vez determinan nuestra percepción del mundo y nuestra manera de comportarnos y de vivir en él. 


Hoy, encontramos la palabra “felicidad” por todos lados, variopintos manuales sobre “como ser feliz” engordan semanalmente las góndolas de las librerías. Sobre el tema se dictan conferencias, diplomados y cursos que aseguran ayudar a conseguir la felicidad. En todo el mundo numerosas personas viven obsesionadas con la felicidad como un objetivo. 


Sin embargo, la OMS afirma qué, “para 2020 la depresión será la segunda causa de discapacidad en el mundo desarrollado, siendo dos veces más alta en las mujeres que en los hombres”. 


Tal vez la falla esté en que la felicidad no es un objetivo en sí misma, sino el resultado de un proceso de conciliación (o reconciliación) de uno con uno mismo, un proceso que primero implica un serio y sincero autoconocimiento y luego una clara comprensión y aceptación de nuestras fallas, límites, errores, aciertos y cualidades. 


Conocerse no es cosa fácil, guardamos demasiadas negaciones que nos lo impiden, sobre todo en un mundo que continuamente y con crudeza nos presenta una dura realidad que a veces distorsionamos porque nos resistimos a aceptarla, inventando entonces una fantasiosa “zona de confort”, que en ocasiones incluye una falsa autoimagen a la que no nos gusta incomodar. 


La mala noticia es que Google no tiene la repuesta a la pregunta de “¿quien realmente soy?”, la buena es que en ese buscador, podemos hallar mucho material que nos puede ser útil.



lamontfort@yahoo.com.mx

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.