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Desde mi rincón

Allá en Tombuctú

Luis Augusto Montfort García

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Antaño solía decirse: “allá en Tombuctú”, refiriéndose a un lugar muy lejano y casi siempre sin saber que es una ciudad en Mali, en el norte de Africa y puerta de la ruta que atraviesa el Sahara. Ahí, los camelleros tuaregs intercambiaban el oro de las tribus negras que ansiaban los europeos, por la sal que ellos traían del Mediterráneo, dando lugar a toda clase de mitos sobre las secretas minas del codiciado metal. Fue también Tomboktú por el año 1499, un importante centro de difusión del Islam con sus 25,000 alumnos en 180 escuelas o madrasas (en árabe). Tal vez por eso un antiguo refrán malines reza: “El oro viene del sur, la sal del norte y el dinero del país del hombre blanco; pero los cuentos maravillosos y la palabra de Dios solo se encuentran en Tombuctú”. Pues bien este es un breve y maravilloso cuento que empezó en 1893 en Tombuctú.


Tombuctú había caído ante el ejército francés después de una dura resistencia contra los tuaregs. Con la mirada perdida en las aguas del Níger, Mahamdou se preguntaba cuál sería su futuro, el de su mujer y su pequeño hijo Izem. El sol estaba ya bajo y debía regresar a casa. Por el camino escuchó lo que parecía ser un leve quejido, deteniéndose esperó unos segundos bajo un abrazador sol de mayo que al medio día levantaba el mercurio de los termómetros franceses hasta los 49 grados Celsius. Escuchó el lamento con claridad y luego de unos pasos distinguió tras unos matorrales el color azul de una casaca francesa. Mahamdou no lo pensó, no quería problemas, pero había sido educado con un sentido humanitario y creía firmemente en que todos los hombres eran hijos de Dios. Como pudo, llevó al soldado francés herido hasta donde pudiera recibir ayuda y sin más se alejó para continuar su camino.


Ayer en París, Mamoudou Gassama, un joven malines de 22 años dijo: “No pensé en nada, solo en que había que salvar al niño y gracias a Dios, lo salvé”, Dicen que un bisabuelo del niño fue soldado en Mali y el de Mamoudou se llamaba Izem.


lamontfort@yahoo.com.mx

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