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Miércoles , 20.06.2018 / 16:06 Hoy

Aquí, en corto…

¡Pos si no los vamos a cargar!

Luis Alberto Azcona

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Muchas y muy variadas han sido las reacciones de la prensa especializada, jugadores, entrenadores, directivos y público en general después de saberse los rivales que enfrentará la selección mexicana de futbol, esto tras el sorteo que se llevó a cabo el día de ayer previo al inicio del Mundial de Rusia 2018.

Me queda claro, mis tres ávidos y entusiastas lectores, que muy al estilo mexicano, muchos devotos de "patear a la de gajos" llevaban escondida su estampita de la virgen de su preferencia, así como el muy tradicional rosario en la mano, acompañado de diversas oraciones a todos los santos, como si todos estos seres divinos y míticos fueran connacionales que fueran a velar por el interés de nuestro cascareado balompié.

Me hubiera encantado ver la cara de nuestros dirigentes cada vez que se sacaba el nombre de alguno de los países sorteados, esperando que la diosa fortuna nos acompañara para caer en blandito en el grupo de algún rival de nivel "medio cachete".

Más me hubiera gustado ver la cara de todos ellos cuando de repente... ¡madres! ...nos tocó bailar con la más fea, como si el horno estuviera para bollos.

Acá, su Charro Negro de confianza, se imaginó a Decio de María metiéndose debajo de su asiento, mientras que igual se me venía a la cabeza el rostro de Juan Carlos Osorio palideciendo hasta alcanzar el rango fantasmal, por habernos tocado la rifa del tigre.

¿Pinche Maradona no pudo colocarnos con Polonia? ¡Maldito pibe tomó revancha por el penal que les marcó Edgardo Codesal en Italia 90! ¿Por qué no fue Pelé, que tanto quiere a México, el que sacó con su manita santa la bolita que nos permitiera tener a un rival más cómodo? ¿Por qué nos odian tanto, dioses de la pelota?

Para el caso, cuando no terminábamos de recuperarnos, viene la segunda pelotita y otra vez... ¡madres! ¿Ahora también Suecia? ¡No por favor! ¿Pues que hicimos para merecer esta suerte de maldición? ¿Acaso no nos quieren ver en la segunda fase pinches organizadores?

Entonces vino el ansiado final, cuando ahí por no dejar nos toca Corea, como para darnos un respiro que nos mantenga la esperanza firme. Y de inmediato todos a hacer cuentas: no pos con empatar con los suecos y ganarles a los coreanos estamos del otro lado.

Yo personalmente me quedo con la frase de nuestro amado héroe/villano nacional, Cuauhtémoc Blanco, a quien visualicé con su mejor tono tepiteño diciendo: ¡Pos ni no los vamos a cargar! Así las cosas.



Twitter: @AzconaMilenio

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