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Lunes , 15.10.2018 / 15:21 Hoy

Aquí, en corto…

De festejos y absurdos mundialistas

Luis Alberto Azcona

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Me queda claro, mis tres ávidos y entusiastas lectores, que no soy un personaje con la suficiente calidad moral como para imponerle a nuestros aficionados una forma adecuada de festejar, sobre todo después de que la selección mexicana lograra su pase a la segunda ronda del Mundial de Rusia 2018.

A mi entender, la idiosincrasia del mexicano siempre ha sido propensa al desmadre y a hacer de cualquier evento una fiesta con el más mínimo pretexto. Eso sí, tengo la certeza de que así hemos sido felices a lo largo de la historia y pues, ¿quién carajo soy yo para quitarles esa alegría tan desbordada? La mesura nunca ha sido una característica de nuestros fanáticos “panboleros” y se nota en lo absurdo de algunos festejos.

¿En verdad era necesario meterse al Ángel de la Independencia después de una contundente derrota ante Suecia? ¿Neta les pareció buena onda festejar en la embajada de Corea y terminar orinando en las bardas? ¿Alguien piensa que estuvo “de poca madre” quemar una bandera de Alemania? Sin lugar a duda, el futbol tiene la capacidad de sacar lo mejor de los aficionados, pero también lo peor.

En mi humilde opinión, habrá que ponernos a pensar un poco en que si bien, la calificación de México es perfectamente justa, también habría que reconocer que se ha dado con fuertes tintes de dramatismo y suerte, que al final también forman parte del juego y soy consciente de ello. Y créanme que no pretendo restarle ningún mérito a las victorias, pero tampoco soy porrista para justificar y aplaudir la derrota, que además me ha dejado serias dudas en relación con el juego ante Brasil.

Una dosis de realismo no nos caería nada mal. Ganarle a la peor Alemania de la historia me hace poner en perspectiva el resultado; vencer a una encerrada Corea se acerca un poco más al nivel real de la selección, sin embargo, la derrota ante Suecia me hace pensar que no se tiene la capacidad para enfrentar a ese tipo de equipos.

Eso sí, estoy seguro de que Brasil será otra cosa. Brasil permitirá que los mexicanos desarrollen sus mejores talentos, pues es un equipo que ataca y deja jugar, que permite la libre circulación de la pelota y que crea y deja espacios libres. Ahí es donde los nacionales podrán exhibir su mejor nivel, por supuesto si han superado mentalmente la desastrosa actuación ante los suecos.

Si se rebasa esta difícil etapa, entonces sí, los invito a festejar con todo, a gritar a los cuatro vientos la victoria y a que el desmadre los rebase, pero con mesura. Así las cosas.

Síganme en Twitter: @AzconaMilenio

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