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Domingo , 24.06.2018 / 00:56 Hoy

Aquí, en corto…

De eliminatorias, amistosos y refranes populares

Luis Alberto Azcona

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No cabe duda que la sabiduría popular de los refranes mexicanos ejemplifica a la perfección cualquier situación en cualquier instancia deportiva. En este caso particular, "tomar una sopa de tu propio chocolate", apenitas quedó a la medida en el caso de la eliminación italiana del mundial de Rusia 2018.

Y es que, mis tres ávidos y entusiastas lectores, en esta ocasión, la selección de Suecia jugó simple y llanamente a destruir, a desesperar al rival, a no permitir jugar y a esperar cuanta pelota venía en contra para simplemente mandarla lo más lejos posible.

Entonces ya entrados en esta dinámica digna de película de suspenso, con las manos sudorosas y mordiendo las uñas, vimos como la squadra azzurra no supo cómo contrarrestar; mandaba una y otra vez pelotazos que pretendían ser centros al área, la mayoría sin sentido y más que predecibles. Buscaron sin encontrar y fueron rechazados una y otra vez al más puro estilo del catenaccio que ellos perfeccionaron.

Y créanme que, si regresamos en el tiempo, este resultado no me parece tan sorpresivo si revisamos las recientes actuaciones de los italianos en Copas del Mundo: dos eliminaciones en fase de grupos en las últimas dos ediciones y el reciente fracaso como consecuencia de practicar un sistema caduco. En pocas palabras, Italia se nos murió de catenaccio.

Más vale tarde que nunca

Ya instalados en estos sapientes refranes, nada mejor que éstos para ejemplificar la actuación de México ante sus similares de Bélgica y Polonia en partidos amistosos. En esta ocasión, los seleccionados mostraron un carácter que pocas veces habían manifestado; jugando hacia delante, con idea, con valentía y atrevimiento.

Y como nadie es profeta en su tierra, apenas en Europa pudieron dar una probadita de lo que pueden lograr si son bien dirigidos. La mayoría dejó atrás esa actitud displicente y pasiva de criar fama y echarse a dormir para enseñarnos, aunque sea a cuenta gotas, que no hay mal que dure cien años, ni federación de futbol que lo aguante.

Entonces nos queda claro que querer es poder, y por eso esperemos que Juan Carlos Osorio haya aprendido la lección y deje por fin, a un lado, los experimentos con jugadores fuera de su posición habitual o lo que es lo mismo: zapatero a tus zapatos. Y ya para no hacer mucho ruido y pocas nueces, aquí su Charro Negro de confianza se despide, no sin dejarles claro que preguntando se llega a Rusia 2018. Así las cosas.


Twitter: @AzconaMilenio

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