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Viernes , 20.07.2018 / 08:40 Hoy

Sí contamos

Nada por esperar

Leonor A. Gómez Barreiro

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Ayer se dio a conocer ante la opinión pública que el gobernador de Coahuila Rubén Moreira Valdez sostuvo un encuentro con el secretario de la Función Pública Virgilio Andrade. Sí, el mismo que exoneró al presidente Enrique Peña Nieto y al secretario de Hacienda Luis Videgaray por conflicto de intereses con la empresa Higa.

Sobre la reunión, medios de comunicación han informado que ambos funcionarios charlaron sobre una Iniciativa de Ley que busca evitar los conflictos de interés entre particulares que prestan servicios al gobierno y funcionarios públicos. También se habló de la posibilidad de que Virgilio Andrade visite Coahuila, y se entreviste con distintos actores para abordar los beneficios del Sistema Nacional Anticorrupción.

Una vez más el gobierno estatal va por los reflectores de la opinión pública para apoderarse del discurso de ser los primeros en todo; pues la Secretaría de la Función Pública Estatal pretende convertirse en un referente nacional para que los estados repliquen esta iniciativa.

Mientras los burócratas son seducidos por la vanagloria, la sociedad civil toca puertas a instancias federales pidiendo justicia para Coahuila, y empresarios exigen transparencia en el proceso que dio origen al endeudamiento de más de 33 mil millones de pesos que ha dejado la administración Humberto Moreira Valdés.

En caso hipotético de que Virgilio Andrade toque tierras coahuilenses, la sociedad invitada a este encuentro (que debería ser público, pero seguramente podrán asistir sólo unos cuantos) no debe olvidar lo poco que ha hecho este personaje para abonar a lacultura por la transparencia y rendición de cuentas.

Pues es la misma dependencia que dirige Andrade la que no exige a sus empleados comprobar en qué se gastan los recursos públicos. Recientemente, la agencia de noticias Reuters publicó un reportaje que revela los excesos SFP. Caviar, calamares y champán fueron pagados con recursos del erario público en un lujoso restaurante londinense.

De los tres empleados de la Secretaria de la Función Pública implicados, sólo una se encuentra fuera de funciones. Y aunque Virgilio busque sacar ventaja del asunto argumentando que la salida obedece a un mecanismo de sanción, la servidora pública Hilda García renunció “por así convenir a sus intereses”.

El buen juez por su casa empieza. ¿Qué podríamos esperar para Coahuila con alguien que no es capaz de sancionar a sus empleados por gastar viáticos en alimentos de lujo? Sino lo hace por un delito menor, y hasta cierto punto a su alcance, menos lo hará con los peces gordos. Así que no hay nada que esperar.


Twitter@nonobarreiro

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